El antiguo Faro del Puerto de València dejará atrás su actual aislamiento para convertirse en un elemento accesible al público en plena Marina de la ciudad. El Ayuntamiento de València y la Autoridad Portuaria de Valencia (APV) han alcanzado un acuerdo para trasladar la emblemática estructura hasta el canal de acceso, justo frente al edificio Veles e Vents.

La decisión se tomó en una reunión celebrada este miércoles en el seno del órgano interadministrativo de cooperación y gestión de la Marina, formado por representantes de ambas instituciones. Entre los asistentes estuvieron el concejal de Grandes Proyectos, José Marí Olano, la presidenta de la APV, Mar Chao, y el secretario general de Valenciaport, Jorge Herrero.
El faro lleva años en una ubicación alejada del alcance de los ciudadanos. Con la finalización de la Ampliación Norte del Puerto en 2012, la estructura quedó desubicada y perdió su función como señal marítima. En junio de 2015 dejó de operar definitivamente, siendo sustituido por un nuevo faro que tomó su relevo.
Desde la APV ven en este traslado «una oportunidad y una necesidad». Su nueva posición en el canal de acceso, dentro del ámbito de la concesión de las instalaciones náutico-deportivas y con el visto bueno del concesionario, lo convertirá en un punto de interés plenamente integrado en el frente marítimo de la ciudad.
Las autoridades destacan que esta reubicación permitirá «revalorizar un elemento emblemático y de gran valor social de la historia del Puerto de Valencia y de los Poblados Marítimos». La intención es proyectarlo como un símbolo que refuerce el vínculo entre el puerto y la ciudadanía, algo que durante años ha sido una asignatura pendiente en esta zona de la ciudad.
En la misma reunión también se abordó el futuro del edificio Veles e Vents. El Ayuntamiento trasladó a la APV el acuerdo de la Junta de Gobierno Local recientemente aprobado sobre el uso público que tendrá el edificio, lo que apunta a un proceso de transformación más amplio del entorno de la Marina.
De esta forma, una pieza clave del patrimonio portuario valenciano podrá ser visitada y disfrutada por los vecinos, algo que hasta ahora resultaba prácticamente imposible por su localización.
