Un vecino de Añover de Tajo de 28 años ha ingresado en prisión provisional, comunicada y sin fianza tras ser detenido en Fuenlabrada (Madrid) como presunto autor del atropello intencionado de una agente de la Guardia Civil durante un control de carretera celebrado el pasado 3 de junio en la CM-4004, a la altura de Pantoja.

Los hechos ocurrieron cuando seis agentes realizaban un dispositivo preventivo en esa vía. Al detectar un vehículo que se aproximaba a gran velocidad, dieron el alto al conductor, quien hizo caso omiso y aceleró para huir.
Según el relato de la Guardia Civil, el conductor maniobró de forma deliberada para dirigir el vehículo contra los agentes que se encontraban en la calzada. El impacto desplazó varios metros a una guardia civil, que sufrió diversas lesiones. El conductor escapó a gran velocidad en dirección a Pantoja sin que las patrullas lograran interceptarlo. En el lugar quedó el espejo retrovisor del turismo, arrancado por el golpe.
Horas después, el coche fue localizado en Añover de Tajo. Ese hallazgo permitió al Equipo de Policía Judicial de Illescas hacerse cargo de la investigación, dada la gravedad de lo ocurrido. Las pesquisas condujeron hasta el presunto autor, un hombre con numerosos antecedentes policiales relacionados principalmente con delitos contra el patrimonio.
Tras establecer varios dispositivos de búsqueda, los agentes consiguieron localizarlo y detenerlo en Fuenlabrada. Al detenido se le atribuyen los presuntos delitos de homicidio en grado de tentativa, atentado contra agente de la autoridad, abandono del lugar del accidente, desobediencia grave, conducción temeraria y conducción sin autorización administrativa, ya que su permiso de conducir había perdido la vigencia.
El caso no termina ahí. Las investigaciones apuntan además a que el arrestado podría estar implicado en al menos diez robos con fuerza cometidos en la provincia de Toledo.
Tras pasar a disposición judicial ante el Tribunal de Instancia número 6 de Fuenlabrada, el juez decretó de inmediato su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, valorando la gravedad de los cargos y el riesgo de fuga.
El suceso ha vuelto a poner sobre la mesa los peligros a los que se enfrentan los agentes en los controles de carretera, expuestos a conductores que optan por la huida a cualquier precio.
