Los equipos de emergencia de Madrid evitaron el pasado martes lo que podría haber sido una tragedia en las instalaciones deportivas del barrio de Usera. Un varón de 63 años entró en parada cardiorrespiratoria mientras se encontraba en el agua de la piscina del Centro Deportivo Municipal Moscardó, en una tarde de verano que se convirtió en una carrera contrarreloj para salvarle la vida.

Un hombre de 63 años sufre una parada cardíaca en la piscina municipal de Moscardó y es trasladado al hospital en estado muy

Los socorristas de la instalación detectaron la situación y actuaron de inmediato, sacando al hombre del agua e iniciando sin demora las maniobras de reanimación cardiopulmonar. Su rápida intervención fue clave para mantener las posibilidades de supervivencia del bañista hasta que llegaron los refuerzos.

Los equipos del Samur-Protección Civil se personaron en el lugar y lograron revertir la parada cardiorrespiratoria del paciente. Tras estabilizarle en la propia instalación, los médicos decidieron su traslado urgente al hospital Clínico San Carlos, donde ingresó en estado muy grave.

El dispositivo de emergencias no solo se volcó en la atención al afectado. Una psicóloga del equipo del Samur acompañó y atendió a la pareja del hombre durante los angustiosos momentos que se vivieron en el recinto deportivo.

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La Policía Municipal de Madrid también tuvo un papel importante en la gestión del incidente. Los agentes colaboraron en el desalojo de las instalaciones junto con el personal del centro, con el fin de facilitar el trabajo de los sanitarios y garantizar la seguridad de los demás usuarios que se encontraban en el momento del suceso. Además, los agentes escoltaron el convoy hasta el hospital para agilizar el traslado.

El Centro Deportivo Municipal Moscardó es uno de los equipamientos más frecuentados del distrito de Usera, especialmente durante los meses de verano, cuando las piscinas se convierten en uno de los principales refugios de los vecinos frente al calor intenso que suele azotar la capital en estas fechas.

Este tipo de situaciones pone de relieve la importancia de contar con socorristas formados y equipos de emergencia coordinados en los espacios públicos de ocio acuático. La actuación conjunta de todos los servicios implicados resultó determinante para que el desenlace no fuera irreversible.

El estado de salud del hombre seguía siendo muy grave a la espera de evolución en las horas posteriores al suceso.