Carrizo de la Ribera arrancó este jueves la XIX edición de la Feria del Lúpulo y la Cerveza, uno de los eventos de verano más esperados de la provincia de León. La cita, que se prolongará hasta el próximo 2 de agosto, vuelve a convertir a este municipio ribereño en la capital nacional del lúpulo durante cinco intensos días de actividades, cerveza artesana y gastronomía.

El pistoletazo de salida lo dio el alcalde Alfonso Álvarez, quien quiso poner en valor tanto la identidad agrícola del municipio como los retos que tiene por delante el sector. El regidor destacó la transformación que vive la agricultura moderna de la mano de nuevas tecnologías como sensores, maquinaria inteligente y herramientas digitales, y subrayó que la ciberseguridad es ya una necesidad real para proteger las explotaciones agrícolas del futuro.
Precisamente por ello, el Ayuntamiento eligió como pregonero de esta edición a Félix Antonio Barrio Juárez, director general del Instituto Nacional de Ciberseguridad, INCIBE, con sede en León. En su intervención, Barrio trazó un paralelismo entre el lúpulo leonés y la ciberseguridad: dos sectores que han sabido convertirse en referentes nacionales gracias al esfuerzo colectivo y a la apuesta decidida por la innovación. También recordó que prácticamente toda la producción española de lúpulo se concentra en León, y que el producto goza de un prestigio internacional por su calidad.
José Antonio Magadán, director general de Hofsteiner España, repasó la evolución de la feria desde sus primeras ediciones y analizó la situación del sector, marcada por un descenso en el consumo de cerveza, aunque resaltó el firme respaldo de la industria cervecera al lúpulo nacional y, en particular, al leonés.
El presidente de la Diputación de León, Gerardo Álvarez Courel, cerró las intervenciones institucionales destacando el potencial agrícola, turístico y económico que la feria proyecta al resto de España, y defendió que tradición e innovación deben avanzar juntas para garantizar el futuro del medio rural.
Durante los cinco días de programación, Carrizo ofrecerá conciertos, talleres, conferencias técnicas, concursos tradicionales, un mercado de expositores y la presencia de cerveceras de distintos puntos del país, consolidándose una vez más como el gran escaparate agroalimentario de Castilla y León.
