Mallorca, cuartel general europeo contra el fuego: Sánchez pide a Bruselas una base aérea en Son Sant Joan

España quiere convertir la base militar de Son Sant Joan, en Mallorca, en el gran centro europeo de lucha contra incendios forestales para el Mediterráneo occidental. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha trasladado formalmente esta propuesta a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, mediante una carta en la que defiende la posición estratégica de España para liderar la respuesta aérea a los incendios en la región.

Mallorca, cuartel general europeo contra el fuego: Sánchez pide a Bruselas una base aérea en Son Sant Joan

La iniciativa surge como complemento al centro que la Unión Europea ya ha decidido instalar en Chipre, orientado al Mediterráneo oriental. Sánchez argumenta que ese emplazamiento no basta para cubrir el flanco occidental del continente y propone que España acoja un segundo nodo equivalente.

Las razones técnicas son contundentes. Los aviones anfibios Canadair CL-145 tienen un radio de acción de entre 2.000 y 2.400 kilómetros. Desde Chipre, una aeronave con ese alcance apenas llegaría al centro de Italia, dejando sin cobertura todo el Mediterráneo occidental, el norte de África y la fachada atlántica, incluyendo la Península Ibérica, Canarias y Azores. Una base en Mallorca resolvería ese vacío de forma natural.

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El presidente destaca que España ocupa una posición privilegiada: es puerta de entrada al Atlántico sur, limita con el norte de África y conecta directamente con Francia, Italia y Portugal. La base de Son Sant Joan, además, cuenta ya con infraestructura operativa consolidada y acceso directo a zonas marítimas, lo que facilita las operaciones anfibias propias de este tipo de aeronaves.

El contexto en que llega esta propuesta no puede ser más urgente. El pasado año, los incendios forestales arrasaron más de un millón de hectáreas en la Unión Europea, la mayor superficie quemada desde que existen registros, y cerca del 65% correspondió a la Península Ibérica.

Lo que va de verano de 2026 no augura nada mejor. España acumula ya 17 víctimas mortales y más de 170.000 hectáreas calcinadas, una cifra seis veces superior a la registrada en las mismas fechas del año anterior. Los incendios que estos días devastan Castilla son una muestra más de la magnitud del problema.

La propuesta de Sánchez llega en el momento oportuno. Si Bruselas da el visto bueno, Mallorca podría convertirse en el escudo aéreo de toda Europa occidental frente a uno de los mayores desafíos climáticos del continente.