Un incendio forestal declarado el pasado miércoles 29 de julio en el término municipal de Fermoselle mantiene en vilo a toda la comarca de Sayago. Las llamas, descontroladas desde su inicio, han obligado a evacuar a cerca de 950 personas y continúan avanzando sin que los equipos de extinción hayan logrado aún estabilizar el perímetro.

El fuego se declaró a las 13:05 horas del miércoles y desde entonces no ha dado tregua. La Junta de Castilla y León activó el Índice de Gravedad Potencial 2, el nivel que se aplica cuando existe un riesgo grave para la población y para bienes no forestales. Una calificación que, por sí sola, da la medida de la seriedad de lo que está ocurriendo en los Arribes del Duero.
Las localidades afectadas se cuentan ya por docenas. Cibanal, Formariz, Fornillos de Fermoselle, Pinilla de Fermoselle, Badilla, Cozcurrita, Mámoles, Palazuelo de Sayago, Tudera, Záfara, Argañín y Muga de Sayago han sido evacuadas, incluyendo su residencia de mayores. Fermoselle y Fariza permanecen confinadas, también con sus respectivas residencias de ancianos dentro del perímetro de riesgo.
El dispositivo de extinción desplegado sobre el terreno suma 55 medios: seis técnicos, doce agentes medioambientales, nueve cuadrillas terrestres, seis autobombas, cuatro bulldózers, seis brigadas ELIF y BRIF y cuatro medios aéreos entre helicópteros e hidroaviones. Pese al esfuerzo, las condiciones meteorológicas siguen jugando en contra y el fuego no cede.
La red de carreteras de la comarca también sufre las consecuencias del incendio. La CL-527 y las vías provinciales ZA-P-2221, ZA-P-2222 y ZA-P-2226 permanecen cortadas al tráfico. Las autoridades piden a los ciudadanos que eviten cualquier desplazamiento por la zona ante una situación que cambia hora a hora.
Protección Civil insiste en que la población siga en todo momento las indicaciones de los servicios de emergencia y reserve el uso del teléfono 112 para los casos de verdadera necesidad, con el fin de no saturar las líneas en un momento crítico.
Los vecinos evacuados, muchos de ellos mayores, han tenido que abandonar sus casas en plena noche con lo puesto, sin saber cuándo podrán regresar. Fermoselle y toda la comarca de Sayago viven uno de los episodios más duros de su historia reciente.
