Casi diez millones de euros en ayudas para los cerealistas de Burgos tras una campaña marcada por el pedrisco y la sequía

Los agricultores burgaleses cerrarán la campaña del cereal de 2026 con un importante respaldo económico para compensar las pérdidas sufridas en sus cultivos. La aseguradora Agroseguro prevé destinar cerca de diez millones de euros en indemnizaciones a los productores de la provincia, una cifra que refleja el duro golpe que ha recibido el campo burgalés este año.

Casi diez millones de euros en ayudas para los cerealistas de Burgos tras una campaña marcada por el pedrisco y la sequía

La evaluación de los siniestros en los campos de cereales de Burgos concluyó en la semana del 20 de julio y ya se ha realizado un primer pago de 3,46 millones de euros a los afectados. En los próximos días, se espera que se abone un segundo tramo de 2,8 millones más, mientras se completan las valoraciones restantes para alcanzar la cifra global prevista.

En total, las consecuencias de esta campaña se han extendido por 147.000 hectáreas de cultivos herbáceos. De ellas, 112.000 corresponden a cereales de invierno como cebada, trigo, centeno y avena. Las 35.000 hectáreas restantes incluyen otros cultivos como forraje, legumbres, patatas, girasol e incluso especies menos habituales como lavanda, cártamo o camelina.

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Los principales culpables de los daños han sido el pedrisco y la falta de precipitaciones durante los meses clave del crecimiento. A esto se sumó una siembra tardía provocada por las lluvias continuas al inicio de la temporada, un comienzo complicado que anticipaba lo que estaba por venir.

Aunque toda la provincia ha registrado pérdidas, las comarcas más castigadas han sido la Bureba, Arlanza, Pisuerga y el entorno de Arlanzón. Solo las zonas de Arlanza y Pisuerga recibirán 1,1 millones de euros cada una en este primer pago. La Bureba, Arlanzón y La Ribera del Duero se llevarán 300.000 euros cada una en esta primera entrega.

Los sindicatos agrarios ya advirtieron a principios de campaña de que los resultados serían pobres, apuntando al adelanto del calor y al encarecimiento de insumos como el gasóleo y los fertilizantes como factores que complicarían aún más las cosas para los productores.

La cifra final de indemnizaciones sigue siendo provisional, según la propia aseguradora, que seguirá valorando la situación de los agricultores con daños pendientes de tasación. El campo burgalés espera que los pagos lleguen cuanto antes para amortiguar un año que no ha dado las satisfacciones que todos esperaban.