Oviedo vuelve a ser escenario de una denuncia que sacude las conciencias: decenas de familias asturianas con hijos con necesidades educativas especiales se encuentran a pocas semanas del inicio de curso sin recibir ninguna comunicación oficial sobre el centro en el que serán escolarizados sus hijos. La diputada popular Gloria García lo denunció públicamente este martes frente al Colegio de Educación Especial de Latores.

García compareció ante el centro acompañada de un grupo de madres afectadas para exigir al Gobierno del Principado que actúe de forma urgente. Según la diputada, en torno a 31 familias asturianas continúan en la más absoluta incertidumbre, sin conocer todavía qué centro recibirá a sus hijos cuando arranque el próximo curso escolar.
La situación, según subrayó la representante del PP en la Junta General del Principado, resulta especialmente grave cuando afecta a menores vulnerables. Adaptarse a un entorno nuevo es ya de por sí un proceso complejo para estos alumnos, y la incertidumbre añadida lo convierte en una fuente de ansiedad innecesaria tanto para ellos como para sus familias.
La diputada puso también el foco en un caso concreto que, a su juicio, ilustra el desorden en la gestión de la Consejería de Educación. Un alumno del CPEE de Latores, escolarizado en ese centro desde siempre, recibió una notificación unilateral de cambio de centro al iniciar la etapa de transición a la vida adulta. Fue solo gracias a la insistencia de la madre ante la consejería que se reconoció, aunque únicamente de forma verbal, que se había tratado de un error.
Para el PP, un reconocimiento verbal no es suficiente. El partido reclama que la revocación de ese traslado se produzca por escrito y con todas las garantías legales, para que la familia cuente con seguridad jurídica real.
En paralelo, exigen que la consejería comunique de manera inmediata a las 31 familias en espera el centro asignado para sus hijos, sin más dilaciones.
García cerró su intervención con un mensaje directo al Gobierno autonómico: que deje de lado los discursos sobre inclusión educativa que no se corresponden con la realidad. A su juicio, los alumnos con necesidades educativas especiales siguen siendo los grandes olvidados de un sistema que habla mucho de integración pero que, a pocas semanas de septiembre, deja a decenas de familias sin una respuesta.



