El fuego que arrasó Burgohondo deja una huella profunda en uno de los enclaves naturales más valiosos de Ávila. Equipos técnicos de la Junta de Castilla y León trabajan ya sobre el terreno para medir el alcance real de los daños sobre la fauna, la flora, la pesca y las actividades del medio rural en el Valle de Iruelas.

El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, visitó la zona afectada acompañado por alcaldes de los municipios implicados y representantes del Asocio de Ávila. El consejero trasladó el compromiso de la Junta con una evaluación rigurosa de los daños y con la adopción de medidas para impulsar la recuperación del territorio.
Una de las mayores preocupaciones es la situación del Valle de Iruelas, que alberga la mayor colonia reproductora de buitre negro de toda la comunidad, con cerca de 120 parejas. Además, la zona es uno de los enclaves de nidificación más importantes para el águila imperial ibérica.
Los técnicos ya han comenzado a inspeccionar los árboles usados para criar, las plataformas de nidificación y los territorios reproductores dentro del área quemada. También se realizará un seguimiento de otras rapaces forestales presentes en la zona.
El análisis se extiende igualmente a las poblaciones de corzo, ciervo, jabalí, conejo y liebre. En cuanto a la caza menor, las primeras valoraciones señalan que la perdiz roja, el conejo, la liebre y la codorniz podrían ser las especies más perjudicadas, al haber perdido sus áreas de refugio y alimentación.
Una parte importante de los terrenos afectados pertenece al patrimonio gestionado por la Mancomunidad Asocio de Ávila, donde se desarrollan aprovechamientos de pastos, caza mayor y actividades apícolas. Los técnicos estudiarán el impacto sobre todos estos recursos en coordinación con los ayuntamientos y los titulares de los aprovechamientos.
El agua tampoco escapa a las consecuencias del fuego. Las autoridades prestarán atención especial a la afección sobre la trucha común, los anfibios y los invertebrados acuáticos presentes en los ríos y arroyos del entorno.
El objetivo es disponer cuanto antes de una evaluación completa que permita tomar las medidas necesarias para la recuperación de un espacio natural de enorme valor ecológico para toda la provincia de Ávila.
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