Empresas privadas podrán poner su nombre en los conciertos de San Mateo de Logroño a cambio de financiación

El Ayuntamiento de Logroño ha dado un paso inusual en la gestión de sus fiestas mayores: abrir la puerta a la empresa privada para que contribuya a pagar los conciertos de San Mateo 2026. La medida busca aliviar el gasto público en la programación musical sin renunciar a nombres de peso sobre el escenario.

El Consistorio ha puesto en marcha un proceso de licitación de contratos de patrocinio dirigido a empresas interesadas en financiar parte del coste de los conciertos. A cambio de su aportación económica, las compañías obtendrán visibilidad publicitaria en el marco de los actos festivos, una fórmula habitual en grandes eventos deportivos o culturales, pero que llega ahora de forma más estructurada a las fiestas populares de la capital riojana.

Los conciertos en cuestión son los de Maldita Nerea y Efecto Pasillo, dos grupos con amplio seguimiento entre el público español y con capacidad garantizada para llenar los espacios habilitados durante la festividad de San Mateo, que se celebra cada septiembre y constituye uno de los referentes festivos más importantes del norte de España.

Con esta iniciativa, el Ayuntamiento pretende diversificar las fuentes de financiación del programa musical sin depender exclusivamente del presupuesto municipal. En un contexto en el que los cachés de los artistas no dejan de crecer, la búsqueda de colaboración privada se presenta como una vía cada vez más común entre los consistorios españoles para mantener una oferta de ocio atractiva sin disparar el gasto.

La propuesta no está exenta de debate. Algunos sectores ciudadanos cuestionan hasta qué punto debe abrirse el espacio festivo a la lógica comercial, mientras que otros ven con buenos ojos que las empresas locales puedan implicarse en la vida cultural de la ciudad y reforzar al mismo tiempo su imagen de marca entre los vecinos.

El plazo para que las empresas interesadas presenten sus propuestas ya está en marcha, y el Ayuntamiento espera cerrar los acuerdos con suficiente antelación para organizar la comunicación y la señalización publicitaria dentro del programa oficial de San Mateo 2026.

Logroño mira así hacia un modelo de fiestas en el que lo público y lo privado comparten protagonismo, una tendencia que se afianza en muchos municipios y que en la capital riojana llega respaldada por dos de los conciertos más esperados del año.