El Toro dará el salto a un único punto de telecomunicaciones para acabar con el caos visual de sus antenas

Menorca podría dejar atrás el paisaje desordenado de mástiles y equipos que hoy corona El Toro. La revisión del plan especial del área natural de este emblemático monte plantea concentrar todas las infraestructuras de telecomunicaciones en un solo punto, poniendo orden a décadas de instalaciones acumuladas sin criterio común.

El Toro dará el salto a un único punto de telecomunicaciones para acabar con el caos visual de sus antenas

La propuesta, impulsada por el Govern balear, afecta a los equipos de varias grandes compañías y organismos públicos: Retevisión, Telefónica, la propia administración autonómica, el Ministerio de Defensa y un operador particular. Juntos forman hoy un conjunto de infraestructuras que genera un fuerte impacto visual en uno de los puntos más reconocibles de la geografía menorquina.

El modelo que se toma como referencia es el de la Torre de Collserola, en Barcelona, donde se creó un consorcio entre los distintos operadores para compartir una única estructura. La idea es la misma: retirar las instalaciones obsoletas o en desuso y agrupar todo lo que realmente funciona en un nuevo emplazamiento.

Y es que muchas de las antenas actuales llevan años fuera de servicio o en un estado de deterioro considerable, lo que supone, además del problema estético, un riesgo real para la seguridad.

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La zona elegida para la nueva agrupación no se alejaría del área actual. Esto se debe a razones técnicas: es imprescindible mantener un acceso cómodo para las labores de montaje y mantenimiento, y la ubicación ya cuenta con suministro eléctrico, por lo que no haría falta tender nuevas conducciones. Tampoco sería necesario reorientar los radioenlaces existentes, lo que simplifica enormemente la operación.

En cuanto a la solución estructural final, el plan contempla dos posibilidades. La primera, levantar una única torre algo más alta que el mástil más elevado que hay ahora mismo, que alcanza los 68 metros. La segunda, construir dos torres de menor tamaño, opción que podría ganar peso dependiendo de cómo evolucione la tecnología y de los servicios que requieran apoyo en tierra en el futuro.

El documento establece también una hoja de ruta con plazos concretos para garantizar que los servicios de telecomunicaciones no sufran interrupciones durante el período de transición y construcción.

La iniciativa abre una oportunidad real de recuperar el valor paisajístico de El Toro, un espacio natural de referencia para la isla que merece algo mejor que un horizonte salpicado de estructuras oxidadas y antenas abandonadas.