Un hombre es rescatado en el último momento de un puente de Oviedo y después escapa del HUCA

Los agentes de la Policía Local y los Bomberos de Oviedo evitaron en la madrugada del pasado sábado que un vecino de 34 años se arrojase desde el viaducto situado sobre la antigua A-66, a la altura de la avenida de Atenas, en la entrada a la capital asturiana.

Todo comenzó alrededor de la 1.35 horas, cuando un ciudadano acudió al cuartel de Rubín para alertar de que había un hombre en el puente con clara intención de precipitarse al vacío. Las dotaciones de la Policía Local se desplazaron de inmediato al lugar y, a su llegada, encontraron al joven situado al otro lado de la barandilla del viaducto, aferrado a ella y con evidentes señales de querer lanzarse.

Los agentes comenzaron a hablar con él para ganar su confianza mientras el resto del dispositivo aseguraba el entorno. Se cortó y desvió el tráfico hacia Los Prados y la carretera del Rubín con apoyo de la Policía Nacional, y se solicitó la presencia de una ambulancia y del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento de Oviedo.

Durante la conversación, el hombre repitió en varias ocasiones que no quería seguir viviendo. Explicó que iba a perder a su esposa y a sus hijos a consecuencia de una orden de ingreso en prisión.

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Una vez en el lugar los bomberos, todos los efectivos coordinaron la intervención. Dos rescatadores iniciaron una aproximación progresiva sin perder el hilo del diálogo para evitar cualquier movimiento brusco. En el momento oportuno, lo sujetaron con firmeza y lo elevaron de nuevo al otro lado de la barandilla, poniéndolo fuera de peligro.

Tras recibir una primera atención médica en el lugar, fue trasladado en ambulancia al Hospital Universitario Central de Asturias para una valoración más completa. Sin embargo, la jornada tuvo un giro inesperado.

Una vez ingresado en el área de Urgencias del HUCA, el hombre logró huir del centro hospitalario aprovechando un descuido en la vigilancia. Durante el resto de la madrugada, los efectivos movilizados continuaron tratando de localizar su paradero sin éxito hasta el momento.

La rápida y coordinada actuación de los servicios de emergencia municipales evitó lo que podría haber sido una tragedia irreversible en el corazón de Oviedo.