Miles de personas se acercaron este pasado sábado al campus de la UPV/EHU de Vitoria para vivir de cerca la realidad del sector agroganadero alavés en una nueva edición de la Feria Agrícola de Santiago, una cita que cada año gana más adeptos entre las familias de la capital.

El recinto universitario se transformó en un auténtico escaparate rural. Las charangas sonaban mientras ovejas latxas, cabras azpigorri, vacas pirenaicas y el caballo de monte del País Vasco capturaban la atención de los más pequeños. También se pudo ver a los asnos de las Encartaciones, que más de un niño encontró posando en fila ante las cámaras.
Uno de los puestos que más curiosidad generó fue el de ‘Aroma de Abejas’, donde su responsable, Ander Abaitua, mostraba una colmena real para que los visitantes pudieran observar el trabajo de las abejas. «La mayoría de la gente nunca puede ver cómo trabajan y viven», explicaba con entusiasmo. El buen tiempo, sin el agobio del calor, favoreció la afluencia de público durante toda la jornada.
Entre los productores que no faltan a la cita estuvo Garazi Pérez de Albéniz, de Eginoko Artzaia. «No hay año que no participemos… aquí venían hasta mis abuelos», decía mientras ofrecía degustaciones de queso. Una muestra del vínculo generacional que sostiene esta feria.
Y precisamente el relevo generacional fue uno de los mensajes centrales de la jornada. El diputado general Ramiro González subrayó la necesidad de atraer jóvenes al mundo rural. «Queremos poner en valor las ventajas que tiene el campo para que más personas jóvenes desarrollen aquí su proyecto de vida», señaló.
La feria no se quedó anclada en el pasado. Pantallas distribuidas por el recinto contaban las historias de jóvenes que han apostado por el agro, y varias empresas mostraron cómo los drones agrícolas están transformando el trabajo en el campo. Aunque la tecnología avanzaba, la maquinaria tradicional siguió robando miradas: un tractor John Deere de color rojo con una máquina autopropulsada capaz de cortar, mezclar y repartir alimento en un solo proceso fue el gran protagonista mecánico del día.
La Feria Agrícola de Santiago vuelve a demostrar que el campo alavés tiene mucho que decir, y que Vitoria sabe escucharlo.



