Los residentes de la calle Joan Ramis, en Ciutadella, han agotado la paciencia. Desde hace meses conviven con una calzada completamente deteriorada, llena de baches y cráteres, que han llegado a comparar con un paisaje lunar. Sus quejas ante el Ayuntamiento se han repetido en varias ocasiones, pero hasta la fecha no han recibido ninguna respuesta.

El tramo afectado se sitúa entre el Passeig de Sant Nicolau y el Camí de Baix, una zona de tránsito habitual para peatones y vehículos. El problema se agrava por la ausencia total de aceras, lo que obliga a los viandantes a compartir una calzada en pésimas condiciones con el tráfico rodado, una situación que los vecinos califican de peligrosa e inaceptable.
Los afectados insisten en que no piden nada extraordinario. Reclaman simplemente que su calle deje de ser un obstáculo diario y que el consistorio municipal asuma su responsabilidad de mantener en condiciones dignas el espacio público urbano.
La denuncia ciudadana ha puesto el foco en la falta de comunicación entre la administración local y los residentes. Que meses de espera no hayan generado ni una sola respuesta oficial evidencia, según los propios vecinos, una dejadez difícil de justificar en plena temporada alta, cuando la imagen de la ciudad está más expuesta que nunca.
Ciudadanos que circulan a diario por esa vía señalan que los daños en la calzada afectan también a los vehículos, generando desperfectos en neumáticos y suspensiones que suponen un gasto añadido para los particulares.
La situación de la calle Joan Ramis no es un caso aislado en la reflexión sobre el mantenimiento urbano de los municipios menorquines, pero sí ilustra con claridad qué ocurre cuando la administración no atiende a tiempo las necesidades de sus vecinos. El deterioro, que ya era visible hace meses, no ha hecho más que empeorar con el paso del tiempo y el uso continuado de la vía.
Los residentes esperan que la presión pública logre lo que las quejas formales no han conseguido: que el Ayuntamiento de Ciutadella actúe y acometa cuanto antes las obras necesarias para devolver a esta calle unas condiciones mínimas de seguridad y habitabilidad.
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