Toro sale a la calle el 11 de agosto para caminar contra el cáncer y pedir que la investigación no se detenga

La ciudad de Toro acogerá el próximo martes una marcha solidaria nocturna que unirá patrimonio histórico y compromiso social bajo un mensaje compartido por miles de familias en toda la provincia.

A las 21:30 horas del 11 de agosto, el Monasterio de Santa Sofía será el punto de partida de la Noche Blanca por la investigación del cáncer, una cita que regresa a las calles de Toro para demostrar que la solidaridad también se mide en pasos.

La iniciativa, organizada por GEPAC Somos y la Asociación Unidos Contra el Cáncer Toro y Provincia de Zamora, invita a vecinos y visitantes a sumarse a un recorrido nocturno con un propósito claro: recaudar fondos y apoyar la investigación frente a una enfermedad que afecta a demasiadas familias de la comarca.

El precio de inscripción es de diez euros, que incluyen camiseta y dorsal. Las personas interesadas pueden apuntarse en Floristería La Toresana. Esta edición lleva impreso en la camiseta el lema «Siempre a tu lado», un mensaje tan sencillo como poderoso para quienes conviven con la enfermedad o acompañan a alguien que la padece.

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La marcha contará además con un aliciente cultural destacado. El historiador del arte Don Tomás del Bien guiará el recorrido, convirtiendo la caminata en una oportunidad para conocer el rico patrimonio toresano mientras se camina por una causa común.

La organización cuenta con el respaldo del Ayuntamiento de Toro, las Parroquias de Toro, la Fundación Caja Rural de Zamora y la Diputación de Zamora. A ello se suma un reconocimiento especial: la iniciativa ha recibido el distintivo de Solidaridad de los Premios Tierras de Zamora 2026, lo que subraya su impacto en el conjunto de la provincia.

El lema elegido para esta edición, «Que no se pare la investigación», resume con precisión el espíritu de una noche pensada para compartir, recordar y acompañar. Porque detrás de cada avance médico hay recursos, profesionales y también una ciudadanía dispuesta a moverse.

El objetivo es que sean muchos los que se vistan de blanco esa noche. Familias, amigos, supervivientes, personas que acompañan a alguien en el proceso y quienes simplemente quieran arrimar el hombro tienen su sitio en esta caminata. Porque cuando cientos de personas avanzan juntas en la misma dirección, el mensaje llega más lejos. Que nadie camine solo.