Alboraya frena el turismo descontrolado: el ayuntamiento congela las nuevas licencias de apartamentos vacacionales

El Ayuntamiento de Alboraya ha dado un paso firme para poner freno al avance descontrolado de las viviendas de uso turístico en el municipio. El equipo de gobierno llevará al pleno municipal una propuesta para suspender temporalmente la tramitación y el otorgamiento de nuevas licencias de edificación destinadas a usos terciarios hoteleros en todo el término municipal.

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La medida, de carácter cautelar, busca ganar tiempo para estudiar y reformar la ordenación urbanística vigente, con el objetivo de proteger el parque de vivienda residencial y garantizar la convivencia y la calidad de vida de los vecinos de Alboraya.

El Departamento de Urbanismo ha elaborado un informe técnico que justifica la urgencia de esta decisión con datos que no dejan lugar a dudas. El precio de la vivienda en el municipio ha subido entre un 35 y un 40 por ciento en los últimos cinco años, situándose entre los 3.200 y los 4.600 euros por metro cuadrado. En zonas como La Patacona, los precios llegan a superar los 7.000 euros por metro cuadrado, cifras que convierten a Alboraya en uno de los mercados inmobiliarios más caros del área metropolitana de Valencia.

El alquiler residencial tampoco ofrece alivio para los vecinos. Con precios de entre 15,5 y 16 euros por metro cuadrado al mes, Alboraya supera incluso a la ciudad de Valencia en varios tramos del mercado. Una presión que muchos vecinos ya sienten en su bolsillo cada mes.

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A esto se suma un dato especialmente llamativo: las incidencias registradas en viviendas turísticas se han triplicado entre 2024 y 2025, lo que refleja el impacto directo que este modelo tiene sobre la convivencia en los barrios.

La suspensión se ampara en el artículo 68.1 del Texto Refundido de la Ley de Ordenación del Territorio, Urbanismo y Paisaje, que permite a la administración acordar este tipo de paralizaciones cuando se considera necesario revisar la normativa urbanística en vigor.

Desde el equipo de gobierno insisten en que la medida no es una solución definitiva, sino un paréntesis necesario para ordenar el crecimiento turístico de forma responsable. La propuesta deberá contar con el respaldo del pleno municipal para entrar en vigor.

Alboraya se une así a una tendencia creciente entre los municipios del litoral valenciano, que buscan equilibrar el atractivo turístico con las necesidades reales de sus residentes.