FGV pone sombra en Picanya: la marquesina que los vecinos llevaban semanas reclamando ya es una realidad

La estación de Metrovalencia de Picanya cuenta desde hace unos días con una marquesina en uno de sus andenes, una mejora que llega después de que numerosos usuarios denunciaran públicamente la falta de protección frente al sol durante las horas de más calor del verano.

FGV pone sombra en Picanya: la marquesina que los vecinos llevaban semanas reclamando ya es una realidad

Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) ha actuado con relativa rapidez tras las quejas vecinales, instalando una cubierta que ya permite a los viajeros esperar los trenes sin exponerse directamente a las altas temperaturas que han caracterizado este verano, con registros que en varias jornadas han rozado los 40 grados.

La situación resultaba especialmente llamativa dado el contexto de la estación. El recinto permanecía cerrado desde los graves daños que causó la Dana del 29 de octubre de 2024, y volvió a prestar servicio hace aproximadamente un año tras una importante inversión en obras de reconstrucción. Sin embargo, la reapertura llegó sin ningún elemento que protegiera a los usuarios del sol, algo que no tardó en generar malestar entre quienes utilizan a diario esta infraestructura.

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Muchos viajeros señalaban la contradicción de haber invertido tantos recursos en recuperar la estación y no haber previsto un detalle tan básico como la sombra en el andén, algo especialmente necesario durante los meses estivales en la comarca de l’Horta Sud.

Con la nueva estructura ya instalada, FGV da respuesta a una de las principales reivindicaciones de los usuarios. La marquesina ofrece una zona de espera cubierta que, al menos en parte, alivia las condiciones de quienes aguardan la llegada del metro en las franjas centrales del día.

No obstante, queda por ver si el tamaño de la cubierta resulta suficiente en los momentos de mayor afluencia. En horas punta, los andenes de Picanya pueden acumular un número considerable de viajeros, y la capacidad real de la marquesina para dar cobijo a todos ellos será una cuestión a observar en las próximas semanas.

Lo que sí queda claro es que la presión vecinal ha dado sus frutos en un plazo razonablemente corto. La instalación de esta mejora demuestra que las quejas organizadas de los usuarios pueden traducirse en soluciones concretas, y abre la puerta a que se evalúen posibles ampliaciones si la demanda así lo requiere.