Los madrileños que usan el tren de cercanías para moverse por la capital tendrán que armarse de paciencia este mes de agosto. Cinco líneas de la red sufren desde este sábado importantes alteraciones en sus frecuencias y recorridos como consecuencia de la tercera y última fase de las obras que se llevan a cabo en la estación de Atocha Cercanías, unos trabajos que se prolongarán hasta el próximo 28 de agosto.

Las líneas afectadas son la C-2, C-7, C-8a, C-8b y C-10, cada una con modificaciones específicas en sus trayectos y tiempos de paso.
La C-2 desviará sus trenes por la vía de contorno, el camino que habitualmente recorren los trenes Civis pasando por San Fernando, Fuente de la Mora y Chamartín, con frecuencias de 20 minutos en hora punta y 30 en hora valle. La C-7 mantiene servicio entre Alcalá de Henares y Atocha cada 12 minutos en punta y 16 fuera de ella, aunque el tramo hacia Príncipe Pío y Las Rozas se reduce a uno cada 30 minutos.
Las líneas C-8a y C-8b, que cubren los corredores de El Escorial y Cercedilla respectivamente, operarán con trenes cada 30 minutos en hora punta y cada 60 en hora valle hasta Atocha. La C-10 conectará Villalba con Delicias cada 30 minutos, y el acceso a sus andenes en Méndez Álvaro quedará cerrado durante este periodo.
A todo esto se suma el corte total de la C-5 entre Villaverde Alto y Embajadores, vigente desde el 23 de julio y que se mantendrá hasta el 16 de agosto. Para estos viajeros funcionan trenes lanzadera entre Villaverde Alto y Méndez Álvaro cada 35 minutos aproximadamente, y los títulos de Cercanías son válidos en los autobuses de la EMT.
Más adelante, los fines de semana del 29 y 30 de agosto y del 5 y 6 de septiembre, el túnel de Sol cerrará entre Atocha y Nuevos Ministerios, lo que afectará también a las líneas C-3 y C-4, con cabeceras provisionales en ambos extremos.
El objetivo de toda esta operación es transformar la configuración de vías de Atocha, pasando de un esquema 4+3+3 a uno 4+4+2, con una inversión de cerca de 56 millones de euros. A partir de octubre, la capacidad del túnel de Sol aumentará un 33%, beneficiando especialmente a las líneas C-3 y C-4 y mejorando la fluidez del servicio en hora punta.
Los trabajos se han programado en verano precisamente para reducir al mínimo las molestias a los usuarios, aprovechando el descenso habitual de viajeros en estas fechas.


