Bodegas dejan sin comprador a viticultores de Rioja Alavesa a días de la vendimia

A pocos días del inicio de la vendimia, los viticultores de Rioja Alavesa se enfrentan a una situación inesperada y preocupante: algunas bodegas les han comunicado que esta campaña no les comprarán la uva, pese a haberlo hecho durante años de manera habitual.

Bodegas dejan sin comprador a viticultores de Rioja Alavesa a días de la vendimia

Así lo ha denunciado la Unión Agroganadera de Álava (UAGA), que alerta de que estos productores quedan en una posición de «enorme vulnerabilidad» tras meses de trabajo y esfuerzo para sacar adelante sus viñedos.

Según el sindicato agrario, el motivo que esgrimen las bodegas es la previsión de una cosecha especialmente abundante este año. Los últimos boletines de maduración de la Diputación alavesa y del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada Rioja confirman que el viñedo se encuentra en un estado «óptimo», lo que apunta a una producción superior a la habitual.

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Sin embargo, la UAGA no ve en esta justificación una razón suficiente. El sindicato considera que la decisión de algunas bodegas, en su mayoría pertenecientes a grandes grupos con presencia también al otro lado del Ebro, responde más bien a una «medida de presión» para forzar una bajada de precios antes de que arranque la campaña.

Ante esta situación, la organización agraria ha exigido al Gobierno vasco que actúe de forma inmediata para proteger a los productores. En concreto, reclama que se haga cumplir la Ley de la Cadena Alimentaria, que obliga a garantizar precios que cubran los costes de producción. Cualquier operación que quede por debajo de ese umbral debe ser investigada, según recuerdan desde la UAGA.

El sindicato pide además que Lakua ponga en marcha inspecciones de oficio para detectar posibles irregularidades en las compras de uva, y que se refuerce el control sobre los contratos, que deben firmarse antes de la entrega de la producción y recoger con claridad los precios y las condiciones pactadas.

Los viticultores alaveses piden, en definitiva, que las instituciones no les dejen solos en un momento tan delicado. La vendimia está a la vuelta de la esquina, y muchas familias del territorio ven cómo el fruto de un año entero de trabajo podría quedarse sin salida o venderse a pérdidas.