Catarroja tendrá una sala de filosofía con más de 6.000 libros donados por un catedrático de la Universitat de València

La Biblioteca Pública Ramon Guillem de Catarroja se prepara para abrir un espacio cultural sin precedentes en el municipio: una sala dedicada íntegramente a la filosofía, formada por la colección personal del profesor Joan B. Llinares, reunida a lo largo de casi seis décadas de vida académica e intelectual.

Catarroja tendrá una sala de filosofía con más de 6.000 libros donados por un catedrático de la Universitat de València

El fondo bibliográfico, compuesto por más de 6.000 volúmenes, incluye obras en griego, latín, alemán, francés y otras lenguas, con ediciones originales de gran valor académico y bibliográfico. La previsión es que la sala pueda abrir sus puertas al público a mediados de octubre.

Durante el verano, profesoras de Filosofía del IES Berenguer Dalmau han trabajado en la clasificación y ordenación de los libros para preparar la colección y facilitar su consulta. El resultado será un fondo especializado accesible para vecinos, estudiantes universitarios e investigadores.

🎉
¡Xirivella está en fiestas!Qué hay hoy — programa en vivo29 ago — 19 sept
En fiestas

Joan B. Llinares ejerció durante más de 40 años como profesor en la Facultad de Filosofía de la Universitat de València, donde impartió, entre otras materias, Antropología Filosófica. A lo largo de su trayectoria también destacó como investigador, traductor y prologuista de obras filosóficas y literarias, con especial dedicación a la obra de Friedrich Nietzsche.

Noticias de Valencia en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal

La donación fue posible gracias a la mediación de un antiguo alumno de Llinares, actualmente profesor de Filosofía en el IES Berenguer Dalmau, quien conectó al catedrático con la bibliotecaria Mari Àngels Gaudioso y la concejala de Cultura, Dolors Gimeno. Ante la dificultad inicial de encontrar un espacio adecuado para albergar la colección, ambas apostaron por integrarla en la biblioteca municipal y crear una sala específica.

Gimeno ha destacado el «valor bibliográfico e intelectual incalculable» del fondo y ha subrayado que el nuevo espacio «quiere ser un lugar de referencia para quienes estudian, investigan o simplemente sienten interés por la filosofía y la historia del pensamiento».

Por su parte, Llinares ha explicado que construyó su biblioteca «comprando libros allá donde iba» y que su voluntad es que este patrimonio «no se disperse y pueda seguir vivo en un lugar donde otras personas puedan consultarlo». El profesor reconoce que aún faltan algunos volúmenes prestados a amigos, a quienes ya ha pedido que los devuelvan a la biblioteca de Catarroja cuando dejen de necesitarlos.

Con esta iniciativa, la Biblioteca Ramon Guillem amplía su fondo especializado y refuerza su papel como espacio público de conservación y divulgación del conocimiento en la comarca.