El Ayuntamiento de Santander ha dado luz verde inicial a un nuevo proyecto residencial en la zona de Monte y Cueto que prevé la construcción de cinco edificios con hasta 127 viviendas entre las calles Ernest Lluch, Antonio de la Dehesa y la autovía S-20.

La promotora Robera 2000, al frente de una Junta de Compensación, ha logrado que el consistorio apruebe inicialmente la cuarta versión del estudio de detalle que regula esta actuación. A partir de ahora, el documento sale a información pública durante un plazo de 20 días, en el que vecinos y otras partes interesadas podrán presentar alegaciones.
Si no hay objeciones, el trámite quedará superado y la promoción podrá avanzar hacia los siguientes pasos administrativos.
El proyecto contempla tres bloques de mayor tamaño y dos más pequeños, todos rodeados de zonas verdes. Las edificaciones podrán alcanzar una altura máxima de siete plantas. Aunque el número definitivo de viviendas se fijará en el proyecto de obra, el propio estudio de detalle estima que, con la edificabilidad prevista, podrían llegar a construirse hasta 127 unidades.
Los cinco bloques se distribuirán en tres líneas sobre dos parcelas contiguas. La más pequeña ocupa la esquina de Ernest Lluch frente a Sor Ramona Ormazábal, mientras que la mayor limita con Antonio de la Dehesa. Hace ya un año, Robera derribó una vivienda que existía en una de esas parcelas. Hoy, ese suelo acoge huertas y restos de soleras que esperan dar paso a los nuevos inmuebles.
Esta es la cuarta versión del estudio de detalle, lo que da cuenta de un proceso administrativo que se ha ido ajustando a distintas exigencias municipales: modificar los accesos rodados a la parcela, eliminar uno de los más próximos a la S-20 o incorporar los vados requeridos por el servicio de vialidad.
Robera 2000 es una de las promotoras con mayor actividad en el Sector 5, donde ya ha desarrollado proyectos como La Finca del Mansín, con 77 viviendas colectivas, el Residencial El Sauce, con 50 pisos, o el Residencial El Tejo, con 54 unidades en Cueto.
Esta nueva promoción ocupará una de las pocas bolsas de suelo libre que quedan en esta área de la ciudad, que no ha dejado de crecer en los últimos años. Sin embargo, los vecinos de la zona deberán armarse de paciencia: el inicio real de las obras no se espera antes de que transcurra, al menos, otro año más.



