La nuera de uno de los clanes más conocidos del narcotráfico en Baleares ha reconocido ante el tribunal su implicación en el transporte y distribución de cocaína en el poblado de Son Banya durante varios meses del año pasado. La primera sesión del juicio, celebrada este lunes en la Audiencia Provincial de Baleares, arrancó con una sorpresa: cinco de los seis acusados alcanzaron un acuerdo de conformidad con la Fiscalía antes incluso de que comenzara la vista oral.

La principal imputada, esposa del Ico e hija política de la Paca, reconoció haber introducido de forma periódica grandes cantidades de cocaína en el poblado entre junio y noviembre de 2024. La mujer residía habitualmente en Alicante, pero se desplazaba con frecuencia hasta Palma por sus vínculos familiares con Son Banya, y lo hacía conduciendo un vehículo pese a no tener carné de conducir.
La Policía Nacional llevaba tiempo siguiendo sus movimientos. Los agentes detectaron que varios de los acusados, algunos familiares de la cabecilla, habían viajado desde Alicante a Palma para realizar una entrega de importancia. En el transcurso de esa operación, cuatro de los cinco paquetes de cocaína, cada uno de aproximadamente un kilo, le fueron entregados a la mujer dentro de una bolsa con el escudo del Real Madrid.
Cuando los agentes intentaron interceptarla bloqueando su vehículo, la acusada no dudó en lanzarse con el coche contra ellos a gran velocidad. Repitió la maniobra contra una patrulla de la Guardia Civil que también trataba de cortarle el paso. Fue necesario un disparo disuasorio al aire para que finalmente pudiera ser detenida. En la bolsa hallaron los cuatro fardos de cocaína, con un peso superior a los cuatro kilos y valorados en más de 400.000 euros.
El resto de detenidos fueron arrestados en distintos puntos: algunos viajaban en una furgoneta y uno fue localizado en la habitación de un hotel de s’Arenal, en Llucmajor, donde la Policía encontró el quinto paquete escondido en el falso techo.
La Fiscalía había solicitado inicialmente para la nuera de la Paca una condena de dieciséis años y medio de prisión y una multa de 1,3 millones de euros por delitos contra la salud pública, pertenencia a organización criminal, atentado a agente de la autoridad y contra la seguridad vial. Gracias al acuerdo alcanzado, la pena quedará previsiblemente rebajada.
Solo uno de los acusados rechazó pactar con el fiscal, por lo que el juicio continúa únicamente para él.
Más noticias de Menorca
Siete coches sobre la acera a la vez: los vecinos de Sant Josep en Maó exigen al Ayuntamiento que actúe ya
Un trabajador de hotel en Cala Blanca es detenido con un cuchillo de grandes dimensiones tras agredir a un compañero
Más de 5.500 vecinos exigen que la cabra menorquina deje de morir a tiros y sea reconocida como raza autóctona