La carretera N-6 en El Espinar ha reabierto tras ser cerrada por un socavón el pasado marzo de 2025. El Ministerio de Transportes reclama al Ayuntamiento del municipio el coste de la reparación, que asciende a 580.000 euros. Esta solicitud ha generado un enfrentamiento entre ambas instituciones que todavía no se ha resuelto.

El alcalde de El Espinar, Javier Figueredo, defiende que la vía es de titularidad estatal. En consecuencia, considera que no es su responsabilidad asumir los gastos de reparación. Asegura que no han recibido la documentación necesaria que justifique la reclamación del Ministerio, como facturas detalladas o explicaciones sobre los trabajos realizados.

El socavón se produjo tras el paso de un camión de gran tonelaje sobre un tramo de la carretera que ya se encontraba debilitado. Esto llevó a que se cerrara la calzada y se desviara el tráfico. Durante una semana, los vehículos tuvieron que utilizar la AP-6, lo que generó descontento entre los conductores que debían pagar el peaje.

La causa del socavón fue atribuida a la rotura de un colector de agua municipal. Este detalle es el que el Ministerio ha utilizado para justificar su reclamación de los gastos al ayuntamiento. Figueredo señala que, durante las obras de reparación, los funcionarios del Ministerio impidieron la intervención del Consistorio para solucionar el problema inicial del colector.

La petición del Ayuntamiento de levantar temporalmente las barreras del peaje para facilitar el tránsito durante las reparaciones no fue atendida por el Ministerio. Finalmente, el 29 de marzo de 2025, la carretera volvió a abrir al tráfico. Sin embargo, el conflicto administrativo persiste.

Desde el Consistorio, se ha afirmado que, si el Ministerio no acepta las alegaciones presentadas, se considerará llevar el asunto a los tribunales. Esto podría prolongar aún más el conflicto. Por su parte, el alcalde destaca que esta situación tiene un trasfondo político, recordando declaraciones del Ministro de Transportes.

El futuro de este litigio seguirá generando incertidumbre en las próximas semanas. Mientras tanto, la comunidad de El Espinar debe lidiar con las consecuencias del cierre de la N-6 y los costos imprevisibles que puedan surgir de esta controversia.

por redaccion