Cuatro años de bullying a un niño con autismo en Parquesol: su madre denuncia que lo metieron en un contenedor

Una madre vallisoletana ha alzado la voz para denunciar públicamente el infierno que vive su hijo de once años, diagnosticado con trastorno del espectro autista, en el colegio Tierno Galván del barrio de Parquesol. Noelia Fernández afirma que el pequeño lleva desde 2022 sufriendo acoso escolar y que la situación se agravó esta misma semana con una agresión física.

Cuatro años de bullying a un niño con autismo en Parquesol: su madre denuncia que lo metieron en un contenedor

Según relata la propia madre a través de su perfil de Instagram, un grupo de menores interceptó a su hijo en el parque La Rueda, situado junto al centro educativo. «Lo pillaron, le pegaron, lo insultaron y le metieron en un contenedor», escribe Noelia, que ha pedido máxima difusión del caso por si hubo testigos o alguien grabó lo ocurrido.

Entre los insultos recibidos por el niño figuran expresiones como «autista de mierda», lo que añade una dimensión de discriminación por razón de discapacidad a una agresión que la familia considera especialmente grave.

Noelia Fernández asegura que no se ha cruzado de brazos ante esta situación. Desde que comenzaron los episodios de acoso, ha trasladado el caso tanto a la Fiscalía de Menores como a la Inspección Educativa de la Junta de Castilla y León, sin que la situación haya mejorado de forma efectiva según su testimonio.

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La gravedad del asunto ha llegado incluso a los juzgados. Este mismo jueves se celebró en Valladolid una vista entre los progenitores del menor, motivada por la petición de la madre de cambiar al niño de centro escolar ante la negativa del padre, que se opone a ese traslado.

La denuncia pública de Noelia ha generado una importante reacción en redes sociales, con numerosos usuarios compartiendo su mensaje para intentar localizar posibles testigos que puedan aportar información a la Policía.

El caso pone de nuevo sobre la mesa la vulnerabilidad de los menores con necesidades especiales dentro del sistema educativo y la dificultad que encuentran muchas familias para obtener una respuesta institucional rápida y eficaz ante situaciones de acoso continuado.

Por el momento, ni el centro educativo ni las administraciones implicadas han emitido declaraciones públicas al respecto.