Cuéllar acoge este martes el encuentro final de un programa provincial para combatir la soledad en el medio rural

La Federación Española de la Mujer Rural reúne mañana en Cuéllar a participantes de toda la provincia de Segovia para cerrar un proyecto que ha trabajado durante meses la prevención de la soledad no deseada en los pueblos.

Cuéllar acoge este martes el encuentro final de un programa provincial para combatir la soledad en el medio rural

El acto tendrá lugar el martes 22 de septiembre a las 19.00 horas en la sala Alfonsa de la Torre, y está abierto a toda la población del municipio, con especial invitación a personas mayores, jubiladas, miembros de asociaciones y voluntariado.

El programa ‘Amigos contra la soledad’, impulsado por FEMUR y financiado por la Diputación de Segovia dentro de su convocatoria de proyectos sociales 2026, ha recorrido durante los últimos meses varias localidades de la provincia, entre ellas Perosillo, Cantalejo, El Espinar y Ayllón. Cuéllar pone ahora el punto final a este itinerario acogiendo el encuentro provincial de cierre.

En esta última jornada, los participantes de los distintos talleres tendrán la oportunidad de compartir las experiencias vividas y reflexionar de forma conjunta sobre una realidad que afecta a muchos vecinos del entorno rural, aunque a menudo permanezca invisible.

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Los talleres han sido impartidos por el psicólogo e investigador Carlos Valiente, con el objetivo de promover el diálogo y la toma de conciencia en torno a la soledad no deseada. Según FEMUR, esta situación no afecta únicamente a las personas mayores, sino que puede alcanzar a cualquiera, y en los entornos rurales se ve agravada por factores como el envejecimiento, la despoblación, la pérdida de servicios o la lejanía de familiares.

La presidenta nacional de FEMUR, Juana Borrego, resumió el espíritu del proyecto con claridad: «Que ningún pueblo se quede sin vida, que nadie se quede sin compañía y que nunca falten manos dispuestas a ofrecer el abrazo que todos necesitamos en algún momento de la vida».

El proyecto parte de la convicción de que la soledad no es un problema individual, sino una cuestión que puede y debe abordarse desde la propia comunidad, fortaleciendo los lazos vecinales y fomentando la participación ciudadana.

Cuéllar recibe así un encuentro que va más allá del cierre de un programa: es una llamada a construir entre todos un tejido social más sólido y solidario frente al riesgo de quedarse solo en el pueblo.