De casi vacío a lleno total: los campings de León viven una transformación sin precedentes

El turismo de camping en la provincia de León atraviesa un momento histórico. La irrupción de las autocaravanas, las campers y los bungalows ha disparado la ocupación en varios establecimientos, aunque la situación dista mucho de ser uniforme: mientras unos multiplican sus visitantes por decenas, otros ven cómo las áreas gratuitas les arrebatan la mitad de su clientela.

De casi vacío a lleno total: los campings de León viven una transformación sin precedentes

El caso más llamativo es el del camping de Cistierna. Su gestor lleva ocho años al frente y aún recuerda cuando apenas pasaban 140 personas al año por el establecimiento. Hoy recibe más de 4.000. El salto, explica, se produjo sobre todo tras la pandemia, cuando muchos viajeros descubrieron una nueva manera de relacionarse con el territorio.

En plena temporada alta, el camping funciona sin reservas y aun así registra colas para entrar. La primera quincena de agosto es la más intensa, con el aforo completo de jueves a domingo. El eclipse solar de 2026 ha añadido otro empuje inesperado: llegan cerca de 30 correos diarios preguntando por fechas concretas y los bungalows llevan prácticamente dos años reservados.

Sin embargo, el crecimiento trae sus propios problemas. La falta de personal es el principal quebradero de cabeza. El equipo ha pasado de 20 trabajadores a 14 en un solo año, lo que complica atender una demanda que no para de crecer.

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En las Hoces de Vegacervera, otro camping de la zona, la apuesta ha sido reinventarse. Su responsable lleva cuatro años apostando por las autocaravanas y los bungalows frente al modelo tradicional de tiendas de campaña. El resultado es visible: en mayo y junio, cerca del 70% de sus huéspedes llegan desde Países Bajos y otros países europeos, atraídos también por el entorno natural de Valporquero, los barrancos de Valdeteja y la escalada.

La cara opuesta la presenta el camping situado en Golpejar de la Sobarriba, en las afueras de la capital. Su gerente calcula que ha perdido alrededor del 50% de su ocupación desde que proliferaron las áreas de autocaravanas gratuitas en la provincia. El único respiro este verano ha llegado con la semana del eclipse.

A la competencia de esas áreas se suma otro problema que afecta directamente a sus clientes: la falta de transporte público hacia León capital. Un taxi ronda los 18 euros y el autobús no es fiable, lo que obliga al responsable a advertir directamente a los turistas para que no cuenten con esa opción.

El turismo de camping en León crece, pero lo hace de forma desigual. Entre el auge y la crisis conviven, a pocos kilómetros de distancia, dos realidades muy distintas de un mismo sector.