El skatepark de Plaza de Armas, uno de los espacios de ocio juvenil más recientes de la ciudad, se ha convertido en escenario habitual de acampadas improvisadas y situaciones de insalubridad que impiden a los vecinos disfrutarlo con normalidad.

La zona, ubicada junto a una de las estaciones más transitadas de Sevilla y a pocos minutos del centro histórico, lleva semanas acumulando imágenes que han generado malestar entre residentes y visitantes. Personas en situación de sinhogarismo pasan allí la tarde y la noche, utilizan las fuentes públicas con barreños para asearse y, en algunos casos, consumen alcohol en plena vía pública.
El pasado viernes se volvieron a registrar estas escenas con total naturalidad. Algunos de los ocupantes no portaban ropa superior y realizaban sus rutinas de higiene a plena luz del día, ante la mirada de quienes acuden al lugar para practicar deporte o simplemente pasear.
La situación se reproduce también en otros puntos cercanos. Los Jardines de Chapina y el paseo de Juan Carlos I acumulan una presencia creciente de personas sin vivienda que buscan refugiarse del calor en este septiembre que ha traído alertas naranjas e incluso rojas a la capital andaluza. Junto a la pasarela de la Cartuja se han avistado tiendas de campaña instaladas en los márgenes del río Guadalquivir, en zonas verdes frecuentadas habitualmente por familias.
Un vídeo que circuló recientemente en redes sociales mostraba uno de estos paseos fluviales convertido en punto de congregación masiva, lo que reavivó el debate ciudadano sobre la gestión del espacio público y la atención a las personas más vulnerables.
El Ayuntamiento de Sevilla cuenta con varios centros sociales destinados a este colectivo, y entidades como Cáritas trabajan sobre el terreno para paliar la situación. Sin embargo, la propia organización ha alertado recientemente del drama habitacional que vive la ciudad, donde se llegan a alquilar trasteros por 180 euros al mes. No todos los afectados aceptan los recursos que se les ofrecen, lo que complica aún más encontrar una solución integral.
El problema no es exclusivo de esta zona, pero la visibilidad de Plaza de Armas, paso obligado para sevillanos y turistas, pone el foco sobre una realidad que la ciudad lleva tiempo arrastrando sin encontrar una respuesta definitiva.
Más noticias de Sevilla
Podemos exige mantener abiertas las piscinas municipales de Sevilla con 41 grados a la vuelta de la esquina
Obras del Gobierno en la Plaza de España dejan materiales apilados sobre los bancos cerámicos sin protección
Urbanismo pagará 9.000 euros a Heliopol pese a los toldos fallidos de la Avenida de la Constitución