La Plaza de España de Sevilla, uno de los monumentos más visitados de España, está siendo objeto de trabajos de mantenimiento por parte de la Administración central. Sin embargo, la forma en que se están ejecutando esas obras ha encendido las alarmas entre quienes velan por la conservación del patrimonio histórico de la ciudad.

Los trabajos se centran en la zona de los bancos de las provincias, bajo competencia directa del Gobierno de España a través de la Dirección General de Patrimonio del Estado, dependiente del Ministerio de Hacienda. En concreto, se están reintegrando ladrillos macizos y moldurones mediante mortero de cal y arena, con posterior aplicación de un convertidor de color.
El problema no está en la naturaleza de las actuaciones, sino en cómo se están llevando a cabo. Los operarios han acumulado material de obra directamente sobre los bancos cerámicos sin ningún tipo de protección. También se han registrado intentos de retirar grapas metálicas entre ladrillos a base de martillazos, y se han colocado piedras de sujeción de vallas sobre el suelo del denominado Gran Peatón, zona de competencia municipal, con simples paños de fieltro como única medida de salvaguarda.
Al concluir la jornada del pasado viernes, los trabajadores dejaron cubos, plásticos y otros materiales amontonados junto a los bancos y guardados en los anaqueles cerámicos, a la vista de los miles de turistas que recorren el monumento cada fin de semana.
Desde la Subdelegación del Gobierno en Sevilla se ha explicado que estas actuaciones responden al plan de mantenimiento y conservación permanente de la Administración central, y que se rigen por una guía técnica orientada a preservar los valores del enclave. El conjunto, diseñado por Aníbal González para la Exposición Iberoamericana de 1929, fue declarado Bien de Interés Cultural en julio de 2023, la máxima figura de protección de la Ley de Patrimonio Histórico Español.
La situación resulta especialmente llamativa si se recuerda que, apenas unos meses atrás, el Ministerio de Cultura remitió un escrito al Ayuntamiento de Sevilla reclamando explicaciones por los supuestos daños que el festival Icónica Sevilla Fest podía estar causando en la Plaza de España, exigiendo responsabilidades y medidas concretas.
El contraste entre la presión ejercida al consistorio y la falta de celo en sus propias obras pone en evidencia una doble vara de medir que no ha pasado desapercibida en la ciudad.
Más noticias de Sevilla
Duchas en fuentes públicas y tiendas de campaña: el sinhogarismo desborda el skatepark de Plaza de Armas en Sevilla
Urbanismo pagará 9.000 euros a Heliopol pese a los toldos fallidos de la Avenida de la Constitución
La Gerencia de Urbanismo de Sevilla desata una oleada de multas contra bares y terrazas por obras y veladores ilegales