El agua turbia deja sin suministro apto a Revenga y amenaza con extenderse al sur de Segovia

Los vecinos de Revenga llevan días recibiendo garrafas de agua embotellada tras detectarse niveles de turbidez muy por encima de los límites permitidos en el suministro municipal. El Ayuntamiento de Segovia vigila de cerca la situación y confía en que las obras de emergencia de la Confederación Hidrográfica del Duero lleguen a tiempo para evitar que el problema se extienda a otros barrios de la capital.

El agua turbia deja sin suministro apto a Revenga y amenaza con extenderse al sur de Segovia

El origen de esta crisis hay que buscarlo en la presa de El Tejo. En septiembre de 2025, los técnicos detectaron problemas estructurales y geotécnicos que obligaron a vaciarla. Al quedar fuera de servicio este recurso hídrico, el abastecimiento de El Espinar tuvo que buscar una alternativa, y la solución fue derivar agua desde el embalse de Puente Alta.

Esa decisión, sostenida durante meses, ha pasado factura. Puente Alta está hoy al 52 por ciento de su capacidad, un nivel especialmente bajo para esta época del año, y la presión acumulada sobre sus reservas ha comenzado a afectar a la calidad del agua que llega a Revenga.

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Los análisis han registrado una turbidez de 6,50 NTU, muy por encima del máximo de 2 NTU permitido para la salida del depósito. Ante esos datos, el Ayuntamiento declaró el agua no apta para el consumo y empezó a distribuir agua embotellada entre los cerca de 650 habitantes del núcleo, a razón de cinco litros por persona y día.

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La principal esperanza para reconducir la situación pasa por una obra de emergencia valorada en 2,4 millones de euros que la Confederación Hidrográfica del Duero lleva ejecutando desde finales de julio. El proyecto consiste en bombear agua desde el embalse del Pontón Alto hasta la estación de tratamiento del Rancho del Feo, a través de una conducción provisional de unos cinco kilómetros. Si los plazos se cumplen, los trabajos estarían terminados a mediados de septiembre.

Fuentes municipales reconocen que hay calma por el momento, pero no descartan que, si la situación no mejora, la turbidez pueda acabar afectando también al suministro de otros barrios del sur de la ciudad.

El tiempo también tiene mucho que decir. La llegada de lluvias podría contribuir a recuperar las reservas y mejorar los parámetros de calidad del agua. Este domingo, la AEMET ha activado el nivel amarillo en Segovia por tormentas que pueden ir acompañadas de granizo y fuerte viento.

Mientras tanto, los camiones con garrafas siguen llegando a Revenga. Los vecinos esperan, y el Ayuntamiento confía en que las obras de la CHD sean la solución definitiva antes de que haya que tomar medidas más drásticas.