La reapertura del paso peatonal bajo el arco del edificio Faro Santander ha devuelto la vida a la calle Marcelino Sanz de Sautuola. Los comercios del entorno, que llegaron a sufrir pérdidas de hasta el 70% durante los años de obras, celebran ahora un repunte de clientes que en algunos casos supera el 200%.

Durante años, las vallas y los andamios convirtieron esta céntrica vía de Santander, conocida popularmente como la calle del Martillo, en un pasillo inhabitable para peatones y un calvario para quienes tienen allí su negocio. La apertura del arco ha cambiado el panorama de forma radical.
José Manuel Agraz, dueño del estanco número 22, es uno de los más satisfechos. Habla de un incremento del 200% en sus ventas desde que los transeúntes pueden cruzar de nuevo bajo el arco. «Antes para ir al Paseo de Pereda había que dar toda la vuelta. Ahora pasan por delante de mi estanco», explica.
El quiosco del Paseo de Pereda número 8 también lo nota. Su responsable, Rubén Terán, señala que el flujo de gente ha aumentado considerablemente y que muchos vecinos y turistas que antes rodeaban por la plaza del Príncipe ahora transitan directamente por la calle.
La mejora no es solo económica. Marina Campelo, de la tienda de ropa Philippa 1970, destaca que la zona huele mejor y que hasta los servicios de limpieza han mejorado su frecuencia en la calle. «Qué será cuando se abra el edificio», dice con entusiasmo.
En Perfumerías Avenida, Sandra Junco y María Gómez afirman que la afluencia se ha doblado respecto al año pasado. El Starbucks del Paseo de Pereda ha aprovechado el espacio ganado para instalar una terraza. Y desde Chachacha, Graciela Aguayo valora que la peatonalización mantenga movimiento incluso a última hora del día.
No todos, sin embargo, perciben el cambio con la misma intensidad. Emma Varela, titular de Garplex, reconoce que de momento el impacto en sus ventas no ha sido significativo, aunque confía en que la inauguración de Faro Santander, prevista para septiembre, acabe por mover el comercio de toda la zona.
La calle del Martillo despierta poco a poco. Y lo hace mirando al futuro con más optimismo del que ha tenido en mucho tiempo.



