El municipio lebaniés de Camaleño ha puesto en marcha una medida de emergencia para proteger al sector ganadero local ante una sequía que está dejando los pastos en un estado crítico. El alcalde Óscar Casares, del PRC, ha dictado una resolución de ayuda extraordinaria con la que el consistorio repartirá forraje entre los cerca de 75 profesionales del sector primario que trabajan en el municipio.

La iniciativa contempla la distribución de un total de 25.000 sacos de camperina de 25 kilogramos cada uno, con un coste total de 20.000 euros. El suministro ha sido adjudicado a la empresa AgroCantabria tras valorar varias ofertas, eligiéndola por ofrecer la mejor relación entre calidad y precio.
El reparto se realizará en función del número de cabezas de ganado declaradas por cada ganadero. Los que cuenten con menos animales recibirán un mínimo de seis sacos, mientras que los que tengan mayor volumen de ganado podrán llegar a recibir hasta 100. La fórmula establecida es de 0,7 sacos por Unidad de Ganado Mayor declarada para pastos en el puerto de Áliva y en los comunales del municipio.
La situación sobre el terreno es preocupante. Tello Llorente, ganadero de raza tudanca en Camaleño, describe el puerto como un lugar en muy mal estado. Nieva poco en invierno, el calor llega antes cada año y las lluvias brillan por su ausencia. Aunque aún mantiene 60 vacas en Áliva, se ha visto obligado a bajar parte del rebaño al pueblo, donde el pienso se encarece temporada tras temporada.
Jesús Ángel Rodríguez, de la localidad de Bodia, ya tuvo que adelantar el descenso del ganado en julio. Señala que también en Sierra Bora, donde lleva parte de las vacas, la hierba escasea, y que la falta de agua agrava todavía más el problema.
La ayuda municipal llega como complemento a los tres millones de euros que la Consejería de Desarrollo Rural del Gobierno de Cantabria ha habilitado en una línea de apoyo para todo el sector primario regional. Podrán beneficiarse de la medida local los ganaderos con derechos sobre pastos en Áliva y en los comunales de las entidades locales menores del municipio.
El alcalde Casares subraya que los ganaderos llevan mucho tiempo sin ver caer una gota de agua y que son ellos quienes sostienen la vida y el paisaje de estos pueblos. Con esta ayuda, el consistorio quiere que ninguna explotación de Camaleño quede sin respaldo ante un verano que está resultando especialmente duro para Liébana.



