El avispón oriental amenaza con instalarse para siempre en los parques de Sevilla si no se actúa ya

El Parque de María Luisa, uno de los pulmones verdes más queridos de la ciudad, se ha convertido en el escenario de una nueva alerta medioambiental. La aparición de ejemplares de avispón oriental, conocido científicamente como Vespa orientalis, ha puesto en pie de guerra a los expertos en biodiversidad. El biólogo sevillano Daniel Gómez, director de la empresa de control de plagas Coplaga, advierte de que el tiempo se acaba para frenar su asentamiento definitivo en Sevilla.

El avispón oriental amenaza con instalarse para siempre en los parques de Sevilla si no se actúa ya

«Si no se actúa rápido y con contundencia, el avispón oriental se asentará en la ciudad», avisa Gómez con claridad. Y las circunstancias no invitan al optimismo.

La especie entró en la península por Algeciras alrededor de 2018 y en pocos años colonizó toda la comarca del Campo de Gibraltar, para después extenderse por las provincias de Cádiz y Málaga. Ahora Sevilla es el siguiente escalón.

El Parque de María Luisa reúne prácticamente todo lo que esta especie necesita para prosperar: árboles viejos con oquedades donde anidar, suelo blando para excavar nidos subterráneos, fuentes y estanques con agua, y una gran abundancia de flores, frutos e insectos como fuente de alimento.

Noticias de Sevilla en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal

Además, el momento no podría ser más delicado. El avispón oriental alcanza su máximo nivel de actividad precisamente entre agosto y octubre, cuando una colonia puede llegar a contar entre 700 y 2.000 obreras. Estamos, pues, en el peor momento posible para cruzarse con uno de estos insectos.

Gómez explica que ver varios ejemplares de forma continuada en la misma zona y en las mismas horas, especialmente si entran y salen en una dirección concreta, puede ser señal inequívoca de que hay un nido cerca. La clave para frenarlo está en localizar esos nidos siguiendo visualmente las líneas de vuelo de los individuos.

Ante quienes puedan encontrarse con uno de estos insectos en un parque o jardín, el biólogo lanza un consejo claro: si el avispón se posa sobre nosotros, lo mejor es mantener la calma y dejar que se vaya solo sin hacer movimientos bruscos.

La historia de esta especie en el sur de España demuestra que su expansión es rápida y difícil de revertir una vez que se consolida. Sevilla tiene aún una ventana de oportunidad para actuar. La pregunta es si las administraciones competentes están dispuestas a aprovecharla antes de que sea demasiado tarde.