El Ayuntamiento de Cáceres ha sacado a licitación las obras de renovación de la red de abastecimiento de agua en la barriada de La Sierrilla, un proyecto presupuestado en 362.340 euros que pondrá fin a años de averías recurrentes y cortes de suministro que han exasperado a los vecinos del barrio.

La actuación se desarrollará en cinco calles: Las Villuercas, Comarca Valle de la Vera, Comarca Valle del Jerte, Comarca de los Ibores y Campo Arañuelo. En todas ellas se retirarán las antiguas tuberías de fibrocemento, instaladas hace décadas y que han agotado su vida útil, para ser sustituidas por conducciones de fundición dúctil, un material mucho más resistente y duradero.
El motivo principal de la intervención es el estado crítico en el que se encuentra la infraestructura actual. Las tuberías de fibrocemento son especialmente vulnerables a los cambios bruscos de temperatura y al frío, lo que ha provocado roturas frecuentes en distintos puntos del barrio. Además, es habitual que, tras reparar una fuga, aparezcan nuevas grietas muy cerca de la anterior, obligando a sucesivas intervenciones de urgencia sobre una red ya muy deteriorada.
Con esta renovación, el consistorio cacereño busca reducir de forma significativa el número de averías, minimizar las pérdidas de agua y garantizar un suministro más estable para los residentes, que en los últimos años han visto sus calles anegadas y su servicio interrumpido en más de una ocasión.
Las obras no se limitarán solo a las conducciones principales. También se renovarán las acometidas domiciliarias hasta la línea de fachada de los edificios, lo que supone que buena parte de las conexiones particulares quedarán igualmente modernizadas.
Los trabajos comenzarán con la localización de los servicios subterráneos existentes, como redes de gas, electricidad o telecomunicaciones, para evitar afectaciones. Posteriormente se abrirán las zanjas necesarias para instalar las nuevas tuberías. Una vez finalizadas las instalaciones, se repondrán aceras, bordillos, pavimentos y señalización para dejar las calles en condiciones similares a las anteriores.
El plazo de ejecución previsto es de cinco meses desde el inicio de los trabajos. Durante ese periodo, los vecinos deberán asumir algunas restricciones puntuales de tráfico y aparcamiento en las calles afectadas, aunque la mejora que supondrá para el suministro diario hace que la inversión sea ampliamente demandada en el barrio.
