El barrio arandino de Santa Catalina registra 23 peleas este verano, un 15% menos que en 2025 pero aún lejos de la calma de hace dos años

El barrio de Santa Catalina, en Aranda de Duero, ha vivido un verano algo más tranquilo que el anterior, aunque la conflictividad sigue siendo motivo de preocupación para los vecinos y las fuerzas de seguridad de la localidad burgalesa.

El barrio arandino de Santa Catalina registra 23 peleas este verano, un 15% menos que en 2025 pero aún lejos de la calma de h

Entre los meses de junio y agosto se han contabilizado 23 avisos por peleas en esta zona, según los datos del 112 de Castilla y León. La cifra supone un descenso del 15% respecto al mismo periodo del año pasado, cuando los incidentes llegaron a 27 y encendieron todas las alarmas. Sin embargo, el dato queda muy lejos de los apenas 9 altercados registrados en el verano de 2024, lo que deja claro que el problema está lejos de resolverse.

La Policía Local atribuye la mejoría al incremento de la presencia de agentes en el barrio y a una estrategia basada en la prevención más que en la intervención. Su responsable, Francisco Polanco, subraya que los patrullajes se han intensificado precisamente en los momentos y lugares donde la experiencia indica que pueden surgir conflictos.

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Uno de esos momentos críticos coincide con el cierre de los establecimientos de ocio. La acumulación de personas en la calle a esas horas ha sido históricamente el caldo de cultivo de muchos de los enfrentamientos. El refuerzo de controles en esas franjas horarias busca actuar como elemento disuasorio antes de que una discusión escale a mayores.

Otro factor que ha contribuido a la reducción es que algunas de las personas que protagonizaron incidentes en temporadas anteriores se encuentran ahora detenidas o han abandonado la zona.

Pese a la mejora, la Policía Local advierte de una tendencia preocupante: el uso de armas blancas y botellas rotas en los enfrentamientos es cada vez más frecuente, lo que eleva considerablemente el riesgo de que una pelea acabe con consecuencias graves para los implicados.

La mirada está puesta ahora en las fiestas patronales de Aranda de Duero, otro momento del año que tradicionalmente concentra un mayor número de incidentes. El cuerpo de seguridad ya prepara un dispositivo especial con atención reforzada en los puntos y horarios de mayor afluencia, con el objetivo de cerrar el verano sin nuevos sobresaltos para el vecindario.