El Bàsquet Menorca firmó este jueves una actuación sólida y prometedora ante el Fibwi Mallorca en un partido de pretemporada que dejó sensaciones muy positivas de cara al inicio de Liga. El equipo de Javi Zamora se impuso con claridad en el marcador final y mostró un juego cada vez más engrasado pese a las múltiples ausencias que aún arrastra.

El encuentro no comenzó de la mejor manera para los locales. El exmenorquinista Jaume Lobo, recibido con aplausos pero también con el recuerdo de lo que fue, apareció enchufado desde el primer minuto y metió diecinueve puntos que pusieron por delante a los visitantes en los primeros compases. Sin embargo, el equipo no tardó en reaccionar.
La reaparición de Pol Figueras sobre la pista fue uno de los momentos más celebrados por la afición. El catalán saltó al parquet con vendajes y protecciones visibles, pero con el mismo espíritu combativo de siempre. Su actitud contagió al resto del equipo, que fue creciendo progresivamente.
Haaland volvió a demostrar que su acierto del primer partido no fue flor de un día. El ala-pívot formado en Gonzaga sigue sorprendiendo por su movilidad y su capacidad de tiro exterior, cualidades que lo perfilan como ese ‘4’ tirador que el equipo necesita. Iñaki Ordóñez, aunque falto de ritmo, lideró el rebote con siete capturas y mostró su carácter luchador.
La baja de Cvetković por una lesión en el aductor en el segundo cuarto introdujo un momento de incertidumbre, aunque el serbio pudo retirarse por su propio pie. Zamora aprovechó la situación para apostar por un juego sin base puro, con Adams Sola y Kyle Greeley tomando las riendas con solvencia.
En el tramo final, Wildens Leveque se encargó de sentenciar el partido con varias volcadas al aro, una de ellas espectacular en el último cuarto. Izan Pons también tuvo su cuota de protagonismo, mostrándose más maduro que en ediciones anteriores y aportando energía defensiva y acierto desde el perímetro.
El resultado, 72-61, no refleja del todo la distancia que llegó a existir sobre el parquet, pero sí transmite una conclusión clara: este Bàsquet Menorca todavía está lejos de su mejor versión, y ya gana. Cuando lleguen Rubio y Slaughter, y cuando Martí y Figueras recuperen su mejor nivel, Menorca volverá a ser un equipo para tener muy en cuenta en la Primera FEB.



