Menorca se queda casi sin hoteles para el Imserso: los costes disparan el abandono del programa de turismo sénior

Solo un hotel de Menorca tiene confirmada su participación en el programa de viajes del Imserso para la próxima temporada baja, cuando hace apenas unos años eran seis los establecimientos que mantenían abiertas sus puertas durante los meses de invierno para acoger a este tipo de turistas. El sector hotelero de la isla habla claro: los números ya no cuadran.

Menorca se queda casi sin hoteles para el Imserso: los costes disparan el abandono del programa de turismo sénior

El próximo lunes arranca la venta de los viajes sénior para la nueva temporada y el panorama menorquín es desolador. El único establecimiento confirmado es el Globales Almirante Farragut de Ciutadella. Un segundo hotel, el Club Aguamarina de Arenal d’en Castell, aún negocia pero no ha cerrado su adhesión.

El presidente de la Asociación Hotelera de Menorca, Sebastià Triay Fayas, resume la situación con una frase que comparten prácticamente todos sus colegas del sector: «A este precio ya no nos sale a cuenta.» Su propio grupo hotelero participó durante años en el programa, pero lo dejó al comprobar que los costes habían crecido muy por encima de lo que el Imserso paga por plaza.

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La queja es compartida por Luis Casals, del grupo Minura Hotels, que también solía sumarse al programa. «Cuando licitan exigen una cantidad de servicios que obligan a mantener el cien por cien de los costes operativos, y los precios llevan una década estancados», explica. Abrir para el Imserso supone, según sus cálculos, cerrar cuatro meses consecutivos en pérdidas, algo que ningún negocio puede asumir.

El problema no es solo hotelero. El presidente de la Agrupación Empresarial de Agencias de Viajes de Balears advierte de que la caída del programa arrastra a toda la cadena económica: agencias receptivas, guías turísticos y oferta complementaria pierden una fuente de ingresos valiosa en la época más floja del año.

Y es que el turista sénior de hoy no encaja con los viejos estereotipos. Cada vez hay más prejubilados jóvenes con un poder adquisitivo medio-alto que generan actividad real en el destino. Perderlos en invierno tiene un impacto directo sobre la economía local de la isla.

Desde el sector no hay optimismo. La inflación y el aumento de los costes laborales han agravado un desequilibrio que ya existía, y nadie espera que la situación se revierta sin que la administración actúe con incentivos concretos para hacer el programa rentable de nuevo. De momento, Menorca se adentra en otro invierno con el Imserso prácticamente fuera de su mapa turístico.