Un joven adicto a la cocaína, condenado a tres años de prisión por asaltar varios negocios de madrugada en Almansa

La Audiencia Provincial de Albacete ha dictado una sentencia de tres años y un día de cárcel contra un joven de 23 años que durante el otoño de 2025 protagonizó una serie de robos nocturnos en establecimientos hosteleros de Almansa con el único objetivo de conseguir dinero para costear su adicción a la cocaína.

Un joven adicto a la cocaína, condenado a tres años de prisión por asaltar varios negocios de madrugada en Almansa

Los hechos probados se concentran en octubre y noviembre de 2025. El primero ocurrió sobre las dos de la madrugada del 20 de octubre, cuando el acusado forzó una ventana de un bar de la localidad y se apoderó de apenas 20 euros de un bote de propinas. Un golpe modesto, pero el inicio de una cadena que no tardaría en agravarse.

El 11 de noviembre lo intentó de nuevo en otro local. Esta vez la alarma se disparó cuando ya estaba dentro y tuvo que salir huyendo sin llevarse nada. Pocas horas después, en la madrugada del 12 de noviembre, actuó con más éxito: entró en una cafetería y se marchó con 780 euros repartidos entre la caja registradora y un mueble de la barra.

🎡
¡Albacete está de Feria!Qué hay hoy — programa en vivo
En fiestas

El cuarto y último episodio se produjo el 21 de noviembre. Fracturó una mosquitera, forzó una ventana lateral y accedió a otro establecimiento, del que se llevó más de 860 euros en efectivo y las llaves del cajón de la caja.

Noticias de Albacete en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal

El acusado, que ya acumulaba antecedentes por un delito similar y llevaba en prisión provisional desde finales de noviembre de 2025, reconoció todos los hechos durante el juicio celebrado en julio de 2026 y expresó arrepentimiento. Su confesión llevó al fiscal a rebajar la petición inicial de cinco años hasta los cuatro años y un día.

El debate en el juicio se centró en si la drogadicción debía reducir su responsabilidad penal. El tribunal descartó aplicar una atenuante plena porque no quedó acreditado que el joven estuviera bajo los efectos de la cocaína en el momento exacto de cada robo. Sin embargo, sí reconoció su dependencia como atenuante analógica, al considerar probado que los delitos respondían directamente a la necesidad de financiar el consumo.

El propio condenado relató que comenzó a consumir cannabis tras la muerte de su madre en 2022 y que después pasó a la cocaína, llegando a tomar entre medio gramo y un gramo diario según el dinero que tuviera. Ya en prisión, se incorporó a un programa de intervención para personas con drogodependencias.

La sentencia, que aprecia también la agravante de reincidencia, fija la pena en tres años y un día de prisión.