El centro de FP de Miranda de Ebro revienta sus aulas: más de mil alumnos y sin espacio para todos

El CIFP Río Ebro de Miranda de Ebro abre el curso 2026-2027 con más alumnos que nunca y unas instalaciones que ya no dan más de sí. La matrícula supera de nuevo el millar de estudiantes y el centro ha tenido que reorganizar sus propios espacios para poder atender la demanda creciente.

El centro de FP de Miranda de Ebro revienta sus aulas: más de mil alumnos y sin espacio para todos

El crecimiento se nota con fuerza en dos áreas concretas. La Formación Profesional básica ha pasado de tres a cuatro grupos, y el ciclo de Informática, que este año enfrenta su tercera promoción, prevé reunir cerca de 60 alumnos entre primero y segundo. El segundo curso ya cuenta con 30 matriculados y se espera que el primero complete sus plazas en los próximos días.

Para hacer hueco, el centro ha tenido que tomar decisiones prácticas sobre la marcha. Algunas aulas-taller han visto eliminada su zona de mesas para ampliar el espacio de trabajo práctico, trasladando la parte teórica a otras dependencias. «Estaban muy apretados, pero bueno, lo vamos apañando», reconoce el director, Miguel Ángel González.

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Las familias profesionales con mayor demanda siguen siendo las vinculadas al sector industrial, como Electricidad y Electrónica o Transporte y Mantenimiento de Vehículos. En el lado opuesto, Imagen Personal mantiene las matrículas más bajas, aunque el grado superior de Estética ha registrado este año una ligera recuperación respecto a cursos anteriores.

El aumento de alumnos también complica la búsqueda de empresas para las prácticas. El centro trabaja con una cartera de entre 200 y 300 firmas colaboradoras, pero la nueva normativa de FP obliga ahora a buscar el doble de plazas, al incorporar prácticas también para los alumnos de primero. Las mayores dificultades se concentran en los ciclos sanitarios, donde la disponibilidad en hospitales y servicios clínicos es más limitada.

La solución definitiva pasa por una ampliación del edificio que lleva años sobre la mesa. El proyecto acaba de entrar en fase de redacción tras la firma del contrato correspondiente en mayo, pero el director es realista: llevan esperando desde 2017 y no cuentan con que las obras resuelvan el problema a corto plazo.

Mientras llega esa ampliación, el equipo del CIFP Río Ebro sigue ajustando, reorganizando y tirando adelante con lo que tiene. Un ejercicio de ingenio que se repite curso tras curso en uno de los centros de Formación Profesional con mayor crecimiento de la provincia de Burgos.