La presión de los alquileres está asfixiando al pequeño comercio de Vitoria. Uno de cada cinco tenderos de Álava ha tenido que llamar a la puerta de su casero para pedir una rebaja en la renta del local, aunque solo una minoría lo ha conseguido.

Así lo refleja el Barómetro del comercio minorista elaborado por el Gobierno vasco con datos de 2025, un informe que dibuja un panorama preocupante para el tejido comercial de la capital alavesa y del conjunto del territorio.
El 18,3% de los establecimientos alaveses ha solicitado revisar a la baja el precio de su alquiler en el último año. Sin embargo, apenas el 4% de los comerciantes ha logrado cerrar un acuerdo favorable con el propietario del local. La mayoría sigue pagando lo mismo, o incluso más, en un contexto donde los precios de los bajos comerciales en el centro de Vitoria llegan a superar los 11.000 euros mensuales.
Con todo, algo se ha movido. La renta media que paga un establecimiento en Vitoria ha bajado de 2.557 a 2.201 euros al mes, un descenso de más de 350 euros. En el conjunto de Álava, la media se sitúa ahora en 2.020 euros, frente a los 2.286 del año anterior. Fuentes especializadas apuntan que parte de esta caída se explica por la marcha de grandes cadenas, como Benetton, que ha abandonado Euskadi recientemente, lo que ha reducido el tamaño medio de los locales y, con él, el precio.
El envejecimiento del sector es otro de los datos que llama la atención. Uno de cada tres comerciantes alaveses tiene 55 años o más, un porcentaje que ha crecido en los últimos meses. Esto anticipa una oleada de jubilaciones en la próxima década para la que el sector no parece preparado: el 57% de los negocios reconoce no tener un relevo generacional claro a la vista.
Pero el problema no es solo de futuro. Ya a corto plazo, un 14% de los establecimientos de Álava prevé echar el cierre antes de 2030. Y lo que más preocupa es el motivo: la mitad de esos cierres se producirán por falta de rentabilidad, no por jubilación del propietario. Solo un tercio colgarán el cartel de liquidación por ese motivo.
El comercio local de Vitoria resiste, pero cada vez con más dificultades. Los números del barómetro vasco dejan poco margen para el optimismo.
Más noticias de Vitoria
Zaramaga se convierte en aula verde: el barrio estrena rutas para descubrir sus árboles centenarios y su historia obrera
Vitoria, a la cola del comercio vasco: la capital alavesa ha perdido una de cada cuatro tiendas en diez años
Vitoria endurece su apuesta por el aire limpio: la zona de bajas emisiones crecerá en 2027 junto con una OTA que penalizará a los vehículos más contaminantes