El cubo marrón te puede ahorrar dinero: Valladolid premiará con descuentos en la tasa de basuras a quienes reciclen residuos orgánicos

Valladolid da un paso adelante en su apuesta por el reciclaje y prepara un sistema de bonificaciones para aquellos vecinos y negocios que se identifiquen voluntariamente al depositar sus residuos orgánicos en el contenedor marrón. La medida, que prevé estrenarse antes de que acabe el año, supone un incentivo económico directo: menos basura sin separar, menos dinero a pagar.

El cubo marrón te puede ahorrar dinero: Valladolid premiará con descuentos en la tasa de basuras a quienes reciclen residuos

La fórmula elegida por el Consistorio vallisoletano pasa por instalar lectores en los contenedores de orgánico repartidos por la ciudad. Quienes quieran beneficiarse del descuento podrán identificarse con una tarjeta o un código QR en el móvil cada vez que usen el cubo. Sus datos quedarán registrados y, cuando el Ayuntamiento apruebe las deducciones correspondientes, podrán aplicarse rebajas sobre la tasa de basuras.

Lo que no cambiará es el acceso al contenedor. La tapa permanecerá abierta, como siempre, y nadie estará obligado a identificarse para tirar sus restos de comida o materia vegetal. El uso del identificador será completamente voluntario.

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Esta decisión diferencia a la capital de los cinco municipios del alfoz que también van a incorporar este sistema en los próximos meses: Laguna de Duero, Viana de Cega, Boecillo, Santovenia de Pisuerga y Cabezón de Pisuerga. En esas localidades, donde el contenedor marrón es una novedad, los nuevos depósitos sí tendrán la tapa bloqueada y solo se podrá abrir pasando el identificador por el lector. En Valladolid capital, en cambio, se ha descartado esa opción para no perder eficacia en una ciudad donde llevan dos décadas con el reciclaje orgánico en marcha.

El proyecto se financia gracias a una subvención europea concedida a la Mancomunidad de Interés General Valladolid y Alfoz, orientada precisamente a mejorar la separación de biorresiduos en origen.

Detrás de la iniciativa hay también una razón económica de peso. Recoger el contenedor gris, el de los residuos mezclados, cuesta el triple que vaciar el de orgánico. Cuanto más y mejor separen los ciudadanos en casa, menores son los costes de gestión, y eso puede repercutir en una reducción de la tasa que pagan todos los vallisoletanos.

El objetivo, en definitiva, es doble: mejorar la calidad de los residuos que llegan a las plantas de tratamiento y reconocer el esfuerzo de quienes ya tienen el hábito del reciclaje. Que separar la basura tenga recompensa, y que esa recompensa se vea reflejada en el recibo.