El fuego declarado en el entorno de Burgohondo sigue causando estragos en la provincia de Ávila. La tarde del viernes trajo nuevas medidas de emergencia: la carretera que conecta El Tiemblo con Cebreros ha quedado cortada al tráfico y las autoridades han ordenado la evacuación del área periurbana de este último municipio, así como de parte del diseminado conocido como Puente Nuevo.

El incendio de Ávila obliga a evacuar Cebreros y corta la carretera hacia El Tiemblo mientras 1.500 personas siguen fuera de

La decisión la han tomado las fuentes de la Subdelegación del Gobierno ante el avance imparable de las llamas por las laderas que rodean estas localidades. El fuego, que mantiene un perímetro de aproximadamente 71 kilómetros, ha calcinado ya cerca de 9.000 hectáreas desde que se declaró.

La magnitud del desastre ha llevado al Gobierno de España a activar la Situación Operativa 3, el nivel más alto de emergencia de interés nacional para un incendio forestal, la primera vez que se alcanza en la historia del país. La gestión de la emergencia recae en el Ministerio del Interior a través de la Unidad Militar de Emergencias.

En estos momentos, alrededor de 1.500 personas permanecen evacuadas. De ellas, unas 600 se han alojado en siete albergues habilitados por diferentes municipios de la zona, mientras que el resto ha buscado refugio con familiares o se ha marchado por sus propios medios. Burgohondo, Navaluenga y El Tiemblo siguen confinados.

Noticias de Ávila en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal

Entre los evacuados se encuentran 88 residentes de centros de mayores, que han sido trasladados a otros recursos asistenciales de la provincia y al Hospital de Ávila. Todos ellos se encuentran en buen estado.

El principal foco de preocupación continúa siendo la evolución del incendio en Burgohondo y el avance del fuego en dirección a El Tiemblo. Las condiciones meteorológicas no han ayudado: las temperaturas han seguido siendo elevadas y se han registrado rachas de viento de hasta 50 kilómetros por hora, lo que ha complicado notablemente las labores de extinción.

Los servicios meteorológicos apuntan, no obstante, a una posible mejoría en los próximos días, lo que podría dar un respiro a los cientos de efectivos que trabajan sin descanso sobre el terreno. En el operativo participan brigadas forestales, helicópteros, aviones de extinción, autobombas, maquinaria pesada y más de un centenar de militares de la UME, junto con equipos de la Junta de Castilla y León, diputaciones, ayuntamientos, Protección Civil y medios llegados desde otras comunidades autónomas.

La comarca aguarda con incertidumbre la evolución de las próximas horas.