El operativo desplegado contra el fuego en Burgohondo cerró este domingo con un balance mucho más alentador que en jornadas anteriores. Las labores de extinción avanzaron sin sobresaltos mayores y los responsables técnicos descartaron reproducciones importantes durante la madrugada.

El director técnico de extinción, Pablo Montejo, fue el encargado de trasladar las buenas noticias a última hora del día. Según explicó, la jornada había transcurrido con «normalidad» para todos los equipos desplegados sobre el terreno, algo que, después de días de tensión máxima, resultó un alivio para el operativo y para los vecinos de la zona.
A lo largo del domingo sí se registraron algunas pequeñas reproducciones, pero siempre dentro del perímetro ya delimitado. Las que se detectaron en los bordes, y que generaron algo más de preocupación, fueron atacadas con rapidez gracias a la intervención de medios aéreos y personal de tierra.
El foco que más inquietud generaba era el de La Adrada, donde el sábado se produjeron reactivaciones importantes. Este domingo se intensificó el trabajo en esa zona con maquinaria, medios terrestres y la colaboración de recursos llegados desde Castilla-La Mancha. El esfuerzo conjunto dio sus frutos y la situación quedó bajo control.
En el resto del perímetro, los equipos se dedicaron a tareas de vigilancia en los puntos que llevaban ya varios días sin actividad, y a trabajos manuales en aquellas zonas que todavía conservaban algo más de calor en el suelo.
De cara a la noche, Montejo apuntó que se espera una importante bajada en la velocidad del viento, lo que reduce considerablemente el riesgo de nuevas llamas. Aun así, el responsable técnico recordó que el combustible forestal no recupera humedad hasta el día siguiente, por lo que el operativo mantendrá su vigilancia activa sobre todo el perímetro durante las horas nocturnas.
Con cada jornada que pasa sin grandes sustos, el incendio de Burgohondo parece acercarse poco a poco a su fin. Los equipos, sin embargo, no bajan la guardia. La experiencia de los días previos ha enseñado que en los incendios forestales nada puede darse por cerrado hasta que el fuego queda completamente extinguido.
Más noticias de Ávila
El incendio de Burgohondo entra en una fase de calma pero los equipos no bajan la guardia ante posibles reactivaciones
El incendio de Burgohondo vuelve a despertar: reactivaciones en La Adrada y El Tiemblo mantienen en alerta a los equipos de extinción
El fuego arrasa el 40% de los viñedos de la DOP Cebreros y amenaza la vendimia más difícil de su historia