El pabellón Pedro Delgado dice adiós a su emblemática escalera de caracol para ganar en accesibilidad

El Ayuntamiento de Segovia ha puesto en marcha la demolición de la escalera de caracol del pabellón municipal Pedro Delgado Robledo, uno de los elementos más reconocibles de esta instalación deportiva desde su inauguración a comienzos de los años noventa.

El pabellón Pedro Delgado dice adiós a su emblemática escalera de caracol para ganar en accesibilidad

Los trabajos corren a cargo de la empresa Gestión de Residuos Segovia SL y cuentan con un presupuesto de 43.845 euros. La actuación se está llevando a cabo estos días y responde, según el Consistorio, al deteriorado estado en que se encontraba la estructura.

El concejal de Deportes, Jesús Garrido, ha explicado que la escalera apenas era utilizada por los deportistas, ya que su diseño obligaba a agacharse al entrar y al salir, lo que generaba aglomeraciones en las horas de mayor afluencia. Según el edil, la instalación contaba con otras salidas de evacuación y no tenía sentido invertir en su rehabilitación.

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En su lugar se construirá una rampa que cubrirá todo el acceso a los vestuarios, mejorando de forma notable la accesibilidad de los usuarios. Hasta ahora solo era practicable un tramo de cerca de un metro junto a la entrada.

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En la planta superior se mantendrán el balcón y la rampa que conecta con la zona del solárium, aunque el responsable municipal no descarta que en el futuro se opte también por eliminarla y sustituirla por una escalera interior.

Esta intervención llega poco después de que el pabellón estrenara un nuevo videomarcador valorado en casi 18.000 euros, que ha reemplazado al anterior, instalado en 1991.

El Pedro Delgado fue construido con un coste de casi 3,3 millones de euros actuales y fue proyectado por el arquitecto Federico Coullaut-Valera. El edificio, que este año cumple aproximadamente treinta y cinco años, ha mantenido prácticamente intacta su configuración original, con la única excepción notable de la construcción de unas salas de emergencia en 2015.

El pabellón ocupa un lugar especial en la memoria deportiva de la ciudad. Entre sus paredes se celebró el Mundial de fútbol sala de 1996 y fue la casa del mítico Caja Segovia, cuya época dorada convirtió al recinto en uno de los escenarios más queridos del fútbol sala español.

Con estas mejoras, el Ayuntamiento da pasos para modernizar una instalación que sigue siendo referencia deportiva en Segovia, adaptándola a las exigencias actuales sin perder su carácter de pabellón histórico y popular.