El Partido Nacionalista Vasco ha lanzado un duro aviso a la alcaldesa de Vitoria-Gasteiz, Maider Etxebarria, a ocho meses de las próximas elecciones municipales. Los jeltzales consideran que la capital alavesa «no está como debería estar» y apuntan directamente a la falta de liderazgo de la regidora socialista como principal causa.

Fue el portavoz del PNV en el Parlamento vasco, Joseba Díez Antxustegi, quien lanzó el mensaje este domingo en una entrevista radiofónica. El dirigente reconoció que hay áreas del gobierno municipal que funcionan bien, citando expresamente las competencias gestionadas por su propio partido, como Espacio Público y Cultura. Sin embargo, subrayó que «es evidente que la alcaldesa no está teniendo el liderazgo que la ciudad necesita».
Ante este diagnóstico, el PNV se presenta como la alternativa para ofrecer «un cambio tranquilo» a los vitorianos en los próximos comicios. Eso sí, aún no tienen candidato o candidata definidos para encabezar la lista municipal. Díez Antxustegi aclaró que «esa decisión no está tomada» y describió el perfil que buscan: alguien «capaz de generar ilusión, de hablar claro y de tirar hacia adelante».
La marcha de Beatriz Artolazabal al Senado cierra la puerta a su repetición como aspirante a la Alcaldía, lo que deja el campo abierto a un nuevo rostro jeltzale en Vitoria. En cuanto a Ramiro González, diputado general de Álava, también ha aplazado el anuncio sobre su futuro político hasta después del debate de política general en las Juntas Generales.
Pese a la dureza de las críticas, Díez Antxustegi quiso rebajar la tensión con sus socios de gobierno al definir las relaciones entre el PNV y el PSE como «buenas y muy estables». La cohabitación en el consistorio vitoriano no parece estar en riesgo, al menos de momento.
En cuanto a las prioridades políticas del nuevo curso, el portavoz peneuvista señaló tres ejes: salud, vivienda y seguridad. Sobre esta última advirtió que es «una cuestión que está en la calle y que hay que abordar con decisión».
En el terreno fiscal, Díez Antxustegi reconoció que será complicado alcanzar acuerdos con la oposición en un año electoral, y emplazó a PP y EH Bildu a sentarse a negociar las reformas tributarias previstas por los socios de gobierno en las diputaciones forales.



