El CD Segosala estrena el calendario oficial este sábado en el pabellón Pedro Delgado de Segovia, donde recibirá al Mioño en la primera ronda de la Copa de la Reina de fútbol sala femenino.

El conjunto segoviano llega a este debut con trabajo acumulado durante la pretemporada. Su técnico, Ángel Encinas, ha reconocido que esta semana han intensificado los entrenamientos con una importante carga física y prestando especial atención a los aspectos técnicos que pueden marcar la diferencia en el encuentro.
No será una cita sencilla. El Mioño es un rival conocido: comparte grupo con el Segosala en la liga esta temporada y el año pasado ya les puso las cosas muy difíciles. Encinas lo tiene claro: «Conseguimos la victoria en los dos partidos, pero fueron por la mínima, solo por un gol. Y ellas son unas chicas jóvenes que van a darlo todo y van a venir sin ninguna presión y sin ningún miedo».
Esa falta de presión del equipo visitante es precisamente lo que genera más incertidumbre en el técnico segoviano, que ha pedido a sus jugadoras máxima concentración para evitar pérdidas de balón que puedan convertirse en goles rivales.
A pesar de la exigencia del choque, el ambiente en la plantilla es de ilusión y ganas de competir. «Tanto las chicas como yo estamos muy ilusionados y con ganas de empezar y llevar a cabo lo que hemos entrenado», señaló Encinas, que se estrena además como técnico del Segosala en competición oficial con este encuentro.
El entrenador aprovechó también para lanzar un mensaje directo a la afición segoviana, invitándola a acercarse al pabellón Pedro Delgado y pedirles que repitan el buen ambiente que se vivió en ediciones anteriores. El apoyo de la grada puede ser un factor clave en una eliminatoria que, sobre el papel, favorece a las locales, pero que no admite relajación.
El Segosala afronta así el inicio de una temporada en la que la Copa de la Reina puede ser el primer escaparate para medir su verdadero nivel y ver hasta dónde llega el trabajo de un vestuario con hambre de protagonismo.



