El festival de música y espectáculos Ukalari Menorca Live ha tenido que cerrar el telón antes de tiempo. Las violentas rachas de viento que azotaron la zona de llevant de Menorca el pasado jueves dejaron el recinto en tal estado que la organización se vio obligada a anunciar la cancelación definitiva de las últimas jornadas del evento.

El episodio meteorológico registró tres trombas de agua con rachas superiores a los 120 kilómetros por hora que causaron graves daños materiales en la infraestructura del festival. El escenario fue desplazado de su lugar, varias de sus patas quedaron arrancadas y los camerinos, las carpas y la zona VIP sufrieron desperfectos de consideración.
La organización ya había tomado precauciones el jueves por la tarde, suspendiendo el espectáculo de los humoristas Aguilera y Mení y procediendo al desmontaje preventivo de parte del escenario. La esperanza era poder recuperarlo todo a tiempo para una de las noches más esperadas del festival, con The Tyets, Chanel y Marlena como cabezas de cartel, junto a los grupos locales Suc i Sopes y Pèl de Gall.
Esa esperanza se esfumó a primera hora del viernes. Tras comprobar la magnitud de los daños, Alberto Gómez, promotor del evento, reconoció que resultaba imposible volver a montar todo con las garantías necesarias.
El golpe es especialmente duro porque quedaban los días de mayor afluencia prevista. Se habían vendido alrededor de 2.000 entradas para las jornadas canceladas, y el cierre del festival iba a ser este sábado con el espectáculo «Un viaje a los 90», que ya había triunfado el año pasado en Es Mercadal.
A pesar del abrupto final, Gómez hace un balance positivo de lo que dio tiempo a celebrarse. Cerca de 8.300 espectadores pasaron por el recinto durante las jornadas que sí pudieron llevarse a cabo, valorando el montaje, el sonido y la organización.
El promotor ya piensa en el futuro. «Ukalari no para. El año que viene volveremos con más fuerza», afirmó con determinación, aunque admitió que lo primero ahora es cuantificar los daños y garantizar que todos los asistentes recuperen el importe de sus entradas.
En ese sentido, la organización ha confirmado la devolución íntegra de los tickets de las jornadas canceladas y ha recordado que el festival cuenta con un seguro meteorológico que ayudará a cubrir parte de las pérdidas.
Menorca despide así una primera edición que prometía mucho y que el tiempo, literalmente, se encargó de truncar.



