Logroño recuperará este septiembre un pedazo de su historia artesanal. Iván Barbero, sexta generación de una familia de boteros, abrirá las puertas de Botas Rioja en la plaza del Mercado, en el local que muchos logroñeses recuerdan como El Barato.

El establecimiento, que más recientemente sirvió de escaparate a la marca de ropa Bynds, acogerá ahora la tienda física de una firma con raíces que se remontan a 1865, cuando el tatarabuelo de Iván ya elaboraba botas y pellejos para el vino en tierras de Burgos antes de asentarse en La Rioja.
Iván lleva toda su vida entre cueros y costuras, pero siempre compaginando el oficio familiar con otros trabajos por cuenta ajena. Fue en 2023 cuando, tras la enfermedad que alejó a su padre Félix del negocio, decidió que Botas Rioja no podía desaparecer. Desde entonces ha mantenido la actividad a través de internet, en los ratos libres que le dejaban sus otras obligaciones.
Ahora el salto es definitivo. «Botero a tiempo completo», como él mismo define su nueva etapa con una sonrisa, aunque el calificativo le queda de perlas. El local de la plaza del Mercado funcionará como punto de venta y espacio de montaje final del producto, mientras que el taller de fabricación seguirá en Varea.
El camino hasta aquí no fue recto. Su primera opción era un puesto en el mercado de San Blas, pero lo ocurrido con la plaza de abastos llevó a que surgiera esta otra posibilidad, que él mismo reconoce como ideal por su ubicación en el corazón del Casco Antiguo.
La historia de los Barbero en Logroño es larga. El abuelo de Iván se instaló en la calle Mayor en 1959, y su padre trasladó el negocio a la calle Sagasta en 1981, donde Botas Rioja se convirtió en una referencia para vecinos y visitantes durante décadas.
Hoy, Iván es el único botero activo en La Rioja y uno de los pocos que quedan en toda España. Su intención es clara: mantener viva una tradición artesana sin renunciar a adaptarla a los tiempos actuales.
La inauguración está prevista para este mismo mes de septiembre. Logroño tendrá de nuevo, en pleno centro, un lugar donde el cuero, el vino y el saber hacer de generaciones se dan la mano.



