La Real Federación Cántabra de Fútbol ha puesto en marcha una revisión interna de sus propios procedimientos tras detectar indicios de que algunos alumnos de su Escuela de Entrenadores podrían haber obtenido el título sin cumplir los requisitos mínimos de asistencia establecidos.

La institución lo ha confirmado mediante un comunicado oficial en el que anuncia que está llevando a cabo una revisión «de carácter técnico, académico, administrativo y económico» sobre la gestión de la última temporada. El objetivo es determinar si determinados alumnos fueron declarados aptos para obtener su titulación sin haber completado las horas de presencia obligatoria que exige el programa formativo.
La Escuela de Entrenadores de la Federación Cántabra ofrece cuatro niveles de formación, cada uno de ellos necesario para acceder al siguiente. A estos cursos puede apuntarse cualquier persona interesada, aunque es habitual que entre el alumnado figuren futbolistas profesionales, tanto en activo como retirados, que buscan dar el salto a los banquillos.
Más allá de las presuntas irregularidades en la asistencia, la investigación también apunta a posibles anomalías de tipo económico durante el mismo periodo, y se estudia si ambas cuestiones podrían estar relacionadas entre sí.
El presidente de la entidad, José Ángel Peláez, ha sido quien ha impulsado esta auditoría interna y ha querido dejar claro el espíritu con el que se afronta. «La gestión de una federación exige rigor, responsabilidad y una revisión constante de sus procedimientos», ha señalado. Peláez también ha subrayado que «las comprobaciones están en curso desde hace semanas y no anticipan conclusiones ni atribuyen responsabilidades individuales», añadiendo que todo el proceso se desarrolla con respeto a la confidencialidad y a los derechos de las personas implicadas.
Por el momento, la Federación no ha desvelado qué nivel concreto de la titulación está bajo sospecha ni cuántos alumnos podrían verse afectados. Tampoco ha trascendido ningún dato personal, en cumplimiento de la normativa vigente.
Lo que sí ha aclarado la institución es que se trata de una investigación interna, sin carácter judicial, y que los hechos analizados corresponden al curso anterior, no al actual. La Escuela de Entrenadores, por tanto, mantiene su actividad con total normalidad.
Cuando concluya el proceso, la Federación ha prometido comunicar únicamente las conclusiones generales y las medidas organizativas que se adopten, siempre dentro de los límites legales y sin identificar a ninguna persona de forma individual.



