El municipio de Calvià volvió a demostrar que el turismo cultural y la memoria histórica despiertan un interés creciente entre vecinos y visitantes. La ruta dramatizada que conmemora el 797º aniversario del desembarco del Rei en Jaume en las costas mallorquinas ha agotado sus 55 plazas disponibles, generando además una lista de espera que evidencia la demanda que este tipo de iniciativas genera en la zona.

El Ayuntamiento de Calvià organizó este itinerario especial como homenaje a uno de los episodios más determinantes de la historia de las Islas Baleares: la conquista de Mallorca en el año 1229, cuando el rey Jaime I de Aragón desembarcó con sus tropas para tomar la isla.
La actividad cuenta con la participación del reconocido historiador Gaspar Valero, quien se encarga de narrar los hechos históricos a lo largo del recorrido, dotándolo de rigor y profundidad. La parte escénica corre a cargo de Qmiras Producciones, compañía que da vida a los personajes y episodios de aquella época mediante actuaciones en los propios escenarios históricos.
El itinerario discurre por tres enclaves de gran valor patrimonial del municipio. Los participantes visitan la Cruz del Desembarco, lugar simbólico que marca el punto donde las tropas del monarca pisaron tierra mallorquina por primera vez. A continuación, el recorrido continúa por el Parque Arqueológico del Puig de Sa Morisca, un espacio que conserva vestigios de distintas civilizaciones y que ofrece una perspectiva única sobre el pasado de la zona. El cierre tiene lugar en la Ermita de la Pedra Sagrada, enclave de especial carga histórica y espiritual.
La respuesta del público ha superado todas las expectativas. Las 55 plazas se llenaron antes de lo previsto y la lista de espera confirma que muchos interesados se quedaron sin poder inscribirse a tiempo.
Desde el consistorio calvianense han destacado el valor de apostar por actividades que acercan el patrimonio local a la ciudadanía de una forma dinámica y entretenida, alejándose de los formatos más tradicionales de visita guiada.
Una propuesta que, sin duda, invita a reflexionar sobre la posibilidad de ampliar el número de plazas o de repetir la experiencia en próximas ediciones para dar respuesta a todos los que se quedaron con las ganas de participar.



