La vigesimoqiunta edición de la Feria del Caballo de Ciudad Rodrigo arrancó su jornada matinal del sábado con el mejor ambiente posible: buen tiempo, público entregado y una programación que supo mezclar arte, tradición y el cuidado más artesanal del caballo.

La carpa de la Feria fue el primer escenario de la mañana. El grupo «Tacones de la Raya» llenó el espacio de color y ritmo con una actuación flamenca que no dejó indiferente a nadie. Las ocho bailarinas, distribuidas en dos grupos, se alternaron en la pista con coreografías cuidadas y llenas de armonía, recibiendo los aplausos del público en cada pase.
Durante la actuación, las artistas hicieron uso de elementos tradicionales que enriquecieron el espectáculo: el pañuelo, el capote, bastones y un palo que imitaba un banderín taurino fueron los protagonistas de algunas de las piezas. En otras, las bailarinas optaron por prescindir de cualquier complemento, dejando hablar únicamente al movimiento y la música flamenca.
Una vez concluida la parte artística, la actividad se trasladó a la pista de competición, donde tuvo lugar una demostración de trenzado y una clase práctica centrada en la preparación del caballo. Una disciplina que, aunque puede parecer secundaria, es fundamental en el mundo ecuestre.
La encargada de guiar la demostración fue Paula Lerma, acompañada por Alejandro Antúnez y su caballo «Calcetín». Paso a paso, y con una pantalla instalada junto a la pista para que nadie perdiese detalle, los asistentes pudieron seguir de cerca cada movimiento del proceso. Lerma explicó los productos adecuados, las herramientas necesarias y las técnicas empleadas para ejecutar correctamente un trenzado de estrella, uno de los más utilizados en la presentación y preparación del animal para la competición.
La iniciativa fue muy bien recibida por los presentes, que pudieron descubrir o ampliar sus conocimientos sobre una parte del mundo del caballo que habitualmente queda entre bastidores.
Ciudad Rodrigo celebra así, con su acostumbrada mezcla de cultura popular y equitación, una nueva edición de una cita que ya forma parte de la identidad de la comarca. La Feria del Caballo sigue creciendo edición tras edición, y esta vigesimoquinta entrega no decepciona.



